Sábado 19 de Diciembre de 2015
El próximo lunes Ignacio Carbone, abogado defensor de dos de los patovicas que estaban en el boliche La Tienda el día en que Gerardo Escobar desapareció tras estar en el local, presentará una recusación al juez que interviene en la causa, Luis María Caterina. El planteo, dijo el profesional, tiene que ver con que el magistrado "ya se expidió en forma pública y admitió la competencia" del caso que dejará la esfera provincial para pasar a la Justicia federal con la carátula de desaparición forzada de persona.
Carbone representa legalmente a José Luis C. y César A., dos de los cinco detenidos por la muerte de "Pichón" Escobar, en este caso bajo la figura de "encubrimiento agravado".
Gerardo Ezequiel Escobar desapareció el viernes 14 de agosto de las puertas del bar La Tienda, ubicado en Tucumán al 1100, y su cuerpo fue hallado flotando en el río Paraná el viernes 21 del mismo mes. Los tres patovicas y dos policías que cumplían servicios adicionales en el boliche la madrugada de la desaparición fueron detenidos días después.
"A mis dos clientes se los acusa a partir de unas filmaciones que muestran a un grupo de gente que le pega a Escobar y otras suposiciones. Están presos hace cuatro meses por encubrir una muerte que no se sabe a ciencia cierta cómo se produjo. Todas las pericias forenses y médicas que se realizaron no pudieron determinar si la muerte fue un accidente, un suicidio o un homicidio. Entonces me pregunto, ¿cómo se puede encubrir una muerte que no se sabe de que manera se produjo?", aseguró Carbone ayer a la tarde.
Desaparecido. Escobar tenía 23 años y era jefe de cuadrilla de la Dirección de Parques y Paseos de la Municipalidad de Rosario. Según la investigación, la tarde del jueves 13 de agosto estuvo en el casino donde ganó unos 5 mil pesos, después se compró algunas pilchas en un local del complejo City Center y de allí se fue a su casa. La familia contó que se bañó, se cambió y salió con amigos. Su primer destino fue Bogart, un cantobar ubicado en Santa Fe y Presidente Roca. Después, avanzada la madrugada, fue a La Tienda, el after de Tucumán al 1100 donde estuvo hasta las 5.45 del viernes.
Cámaras de vigilancia de la zona de Tucumán y Sarmiento sitúan a Escobar en la puerta del boliche y registraron una golpiza que le propinaron cinco personas. "Los fiscales y la querella plantean argumentos infundados. Uno de ellos es que no se puede justificar la presencia de dos móviles policiales de la seccional 3ª y la otra es que el libro de guardia estaría adulterado, pero no es una prueba fehaciente. Los cinco detenidos no tienen a sus espaldas ningún delito", aseguró Carbone.Para el letrado "los informes no determinan causa de muerte y mis defendidos están injustamente detenidos", sintetizó.