Sábado 10 de Octubre de 2009
Washington. — El impulso a la diplomacia internacional en lugar del
unilateralismo, el acercamiento al mundo musulmán, y las iniciativas para reducir los arsenales
nucleares y los efectos del cambio climático, llevaron a Barack Obama, el primer presidente negro
de Estados Unidos, a ser galardonado con el premio Nobel de la paz.
Obama llegó a la Casa Blanca hace sólo casi nueve meses con un mensaje
de “esperanza” y “cambio” que entusiasmó a los estadounidenses, pero
también a gran parte de la comunidad internacional.
El mandatario, de 48 años, cambió el rumbo de la política exterior de
Estados Unidos en forma significativa, al alejarlo de la confrontación ejercida por su antecesor
George W. Bush y buscar el diálogo con los enemigos, pero su búsqueda de un mundo más pacífico
sigue infructuosa.
El comité noruego del Nobel dijo que entregaba el premio a Obama
“por sus extraordinarios esfuerzos para fortalecer la diplomacia internacional y cooperación
entre los pueblos”, en una sorprendente decisión que, según analistas, honra al mandatario
norteamericano más por sus promesas que por sus logros. El primer presidente negro de Estados
Unidos ha luchado para resolver un gran número de problemas en política exterior heredados del
anterior mandato, como la invasión a Irak, la guerra en Afganistán y el conflicto palestino-israelí
hasta los estancamientos nucleares con Irán y Corea del Norte.
Nueva actitud. El comité elogió la nueva actitud mundial desatada por la elección de Obama y sus
llamados en favor de la paz y la cooperación, y en la búsqueda de un diálogo con Irán, Cuba y Corea
del Norte, pero reconoció que sus iniciativas no produjeron aún frutos en temas clave como la
reducción de arsenales nucleares, los conflictos con el mundo musulmán y el combate para reducir el
cambio climático.
No obstante, Obama ya logró reunir por primera vez al primer ministro de
Israel, Benjamin Netanyahu; y al presidente palestino, Mahmud Abbas, en un nuevo impulso a la
búsqueda de una solución al conflicto que azota a Medio Oriente.
Además de una nueva estrategia de acercamiento hacia Irán, Myanamar y
Corea del Norte, dio señales de una nueva disposición de su país a luchar contra el cambio
climático y el calentamiento global, con su compromiso a reducir la emisión de gases que aumentan
el efecto de invernadero.
Al mundo árabe.
También brindó un histórico discurso en el que pidió “un nuevo comienzo” en las relaciones con el mundo musulmán, y en la ONU presentó una iniciativa para reducir el número de armas nucleares en el mundo. Estas iniciativas lo llevaron a ser galardonado con el Nobel de la paz. l