Jueves 19 de Noviembre de 2009
Buenos Aires.— Los restos de la arquitecta y catequista Renata Toscano, asesinada el lunes cuando quisieron robarle el auto frente a su casa de Wilde, fueron inhumados ayer, tras lo cual 500 vecinos reclamaron el esclarecimiento del crimen frente a la comisaría de esa localidad.
En tanto, fuentes judiciales confiaron que las cuatro personas que la policía dijo que habían sido demoradas en el marco de la investigación del homicidio nunca estuvieron involucradas en el caso, por lo que recuperaron la libertad.
"Nunca hubo detenidos en la causa. Sólo un menor de 14 años fue investigado como sospechoso pero no había ningún elemento que lo vincule al crimen", dijo una fuente cercana a la fiscal Mariela Bonafine. Durante el día de ayer, la funcionaria recibió varias testimoniales, en especial, de aquellas personas que presenciaron el ataque desde un colectivo de la línea 98 en el que viajaban y que pasó por el lugar del hecho.
Incomprensible. Durante el sepelio, Carla Toscano, hermana de Renata, aseguró que a su hermana "le dispararon a mansalva" y agregó: "Si hubiesen querido plata, yo les daba. No sé por qué la mataron. Le arrancaron la vida a una persona que no le hacía mal a nadie. ¿Por qué matar por matar?" También contó que su hermana se había ido un tiempo a Italia por el "corralito" financiero tras la crisis económica de 2001, y que ella también fue, pero por la inseguridad. "En el año 2000 a mí me secuestraron, me tuvieron siete horas, me dejaron en una villa tras pasar por varios cajeros. Fui una pionera", recordó.
En tanto, el cura Daniel Jorge Aguilera convocó tras el sepelio a una marcha que se hizo frente a la comisaría de Wilde con la premisa de "basta de violencia, basta de muerte" y añadió: "Nuestro pueblo no puede más. Queremos paz". (Télam)