Jueves 16 de Julio de 2015
El subsecretario de Derechos Humanos de Santa Fe, Ramón Verón, rechazó el planteo del represor de la última dictadura militar José Rubén Lofiego, condenado a cadena perpetua por crímenes de lesa humanidad, quien pidió en las últimas horas cumplir la sentencia en modalidad domiciliaria.
El ex oficial de la policía provincial y torturador del Servicio de Informaciones que funcionó en la ex Jefatura en los años de plomo cumple la condena en el penal federal de Marcos Paz. Recientemente, y mediante su defensa, solicitó a la Justicia seguir su pena en su domicilio argumentando problemas severos de salud, lo cual provocó la indignación en las víctimas y los organismos de derechos humanos.
"Este represor, quien no midió consecuencias de sus actos siniestros en su pasado secuestrando y torturando compañeros, no puede ahora pedir la indulgencia de la Justicia", dijo Verón, quien también estuvo detenido-desaparecido durante la dictadura.
El ex comisario Lofiego, alias Ciego o Mengele, fue condenado a prisión perpetua por los Tribunales Federales de Rosario por los delitos de homicidio calificado por alevosía, privación ilegítima de la libertad y tormentos a presos políticos en la causa Díaz Bessone, y luego le sumó otra condena por asociación ilícita.
Según los sobrevivientes del centro clandestino de la entonces dependencia policial, Lofiego fue el máximo torturador. "La sentencia del Tribunal puso justicia a los vejámenes de estos torturadores y ahora no pueden pedir sensibilidad que ellos no tuvieron sobre muchos compañeros", dijo el funcionario provincial.
"El genocidio del que participó Lofiego fue terrible y la condena un paso importante para saldar tantos años de dolor y muerte", agregó.
El representante legal de Lofiego pidió el cumplimiento de la pena en carácter domiciliario por supuestos motivos de salud, del orden clínico y psicológico. "Pondremos todo nuestro empeño para que se cumpla una condena efectiva y en cárcel común en virtud de que los delitos de lesa humanidad deben ser de resolución definitiva", reclamó Verón, y culminó diciendo que "en nombre de la democracia que estos personajes vilipendiaron no se puede dar lugar a un pedido de un criminal que solicita ser considerado cuando él mismo nunca lo hizo ante miles de compañeros militantes".