Lunes 31 de Octubre de 2011
Músicos de jazz, rock y tango ofrecieron un recital a los efectivos de la Fuerza Aérea que integran la dotación de la base Marambio, en la Antártida, y que hoy serán relevados por un nuevo contingente. El espectáculo fue el primero de este tipo que se lleva a cabo allí y formó parte de la campaña de un grupo de artistas en favor de la aprobación de una ley que mejore su situación laboral.
La visita del grupo formó parte de la "estrategia de la Unión de Músicos Independientes para la aprobación de la ley de música, que espera su sanción esta semana en el Congreso", indicó la Dirección Nacional del Antártico (DNA), que promovió el viaje.
El organismo prestó su colaboración para la llegada de representantes de la Unión de Músicos Independientes, que ofrecieron un recital para "unas 70 personas" que residen en la base Marambio.
Participaron el músico de jazz Omar Garayalde, el grupo de rock La Tolva, integrado por Diego Boris, Alejandro Schanzenbach y Pablo Dacal, y el músico de tango Walter Slongho.
Si bien el recital, en su modo formal, duró una hora, un vocero del organismo explicó que "luego, y en diferentes formatos, el encuentro musical siguió hasta altas horas de la madrugada, incluso con la participación de personal de la dotación".
El jefe de la base, vicecomodoro Enrique Videla, agradeció la presencia de los músicos y destacó que el recital se llevó a cabo "en el marco de la celebración del 42º aniversario de la creación" de ese destacamento antártico.
Para los músicos, la experiencia resultó singular. Garayalde dijo que la presentación fue "hermosamente inolvidable", mientras que Diego Boris aseguró que para su grupo "no fue un recital más y seguramente marcará nuestras vidas".
La ley de la música propone que a partir de la creación del Instituto Nacional de la Música, los trabajadores del sector tengan beneficios tales como vales para fabricar discos, para grabar, para masterizar, para imprimir gráfica, para difusión, y para diseño y mantenimiento de soportes digitales.