Rápida ayuda argentina

Domingo 26 de Febrero de 2012

La tripulación del buque oceanográfico Puerto Deseado de la Armada Argentina y un avión de Hércules C-130 de la Fuerza Aérea fueron desplegados ayer para ayudar a la dotación de la base antártica brasileña, según informó el director nacional del Antártico (DNA), Mariano Memolli, quien confirmó que "a las 3 de la mañana de hoy (por ayer), la base Ferraz, fue prácticamente arrasada por un incendio".

La embarcación argentina se encontraba en la zona en el marco de la Campaña Antártica de Verano, mientras que el avión estaba en la base argentina Marambio, por lo cual rápidamente acudieron a ayudar a las personas que estaban siendo afectadas por el incendio en la base Ferraz.

La base brasileña, inaugurada el 6 de febrero de 1984 y en operatividad durante todo el año, está ubicada en la isla 25 de Mayo, Shetland del Sur, cerca de la base argentina Jubany.

"De inmediato concurrió en auxilio el buque argentino Puerto Deseado desde donde desembarcó ayuda en botes neumáticos, máscaras para incendios y dos motobombas manuales", precisó Memolli.

Por su parte, fuentes militares confirmaron a DyN la colaboración argentina del barco y del avión, bajo coordinación del Comando Operacional de las Fuerzas Armadas.

"Hay dos personas fallecidas y un herido grave por quemaduras, que está siendo operado en la base polaca por ser la más cercana", remarcó el director de la DNA.

Pasadas las 10, aterrizó en la base Frei el Hércules argentino que inició el trasladó de 37 personas de la base hacia la ciudad chilena de Punta Arenas.

En Punta Arenas, los evacuados fueron esperados por un avión de la Fuerza Aérea brasileña, que inició el correspondiente traslado de las personas hacia su país.

Memolli detalló además que a las 8.50 le confirmaron el arribo a la zona del rompehielos británico Protector, pero no se lo ha incluido hasta ahora en las tareas de rescate, ya que las realizaba la Argentina, Chile y Polonia.

"La base brasileña quedó destruida en un 85 por ciento sin generación de energía ni comunicaciones" concluyó Memolli.