Viernes 07 de Noviembre de 2008
Los dos hombres esperaban ansiosos en un supermercado de la zona sur recibir una treintena de teléfonos celulares, cuya compra habían pactado con una empresa de telefonía móvil. Habían dicho que representaban a una empresa metalúrgica y presumían que se iban a quedar con los aparatos, pero no sabían que la maniobra había quedado al descubierto. Una vez que la operación se cerró, los agentes de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) que seguían de cerca sus movimientos entraron en acción y los detuvieron.
La pesquisa comenzó el 30 de octubre pasado luego de que el apoderado de Parque Industrial Metropolitano (PIM), una empresa metalúrgica con oficinas en el microcentro, denunciara que un hombre que dijo representar a esa firma se había contactado con dos empresas de telefonía móvil para concretar la compra de celulares. Pero cuando el vendedor de Personal se contactó con PIM para confirmar el interés de la misma en un servicio de línea corporativa, le dieron una respuesta desalentadora: "Acá no trabaja ese señor".
Escena montada. Sin embargo, el embaucador continuó con el plan. Entonces se contactó con Movistar y repitió el ritual. Pero esta vez, la empresa alertó a la policía de lo que estaba ocurriendo y la TOE montó un operativo para atrapar a los estafadores. Un vendedor de esa empresa de telefonía armó una puesta en escena: acordó con los sospechosos la venta de 30 aparatos móviles y pactó que la entrega de los aparatos se haría en el bar de un hipermercado de la zona sur de la ciudad.
La cita acordada era el jueves a las 14.30. Allí llegaron el trabajador y dos empleados jerarquizados de Movistar. También lo hicieron los estafadores. Los que representaban a la empresa de telefonía móvil continuaron con la farsa. Les entregaron los teléfonos marca Nokia y la documentación de rigor.
Los embaucadores se marcharon con las bolsas y los teléfonos, pero no llegaron muy lejos. Enseguida fueron atrapados por los agentes de la TOE que merodeaban la escena. Fueron identificados como Claudio Adrián S., de 31 años, y Leonardo Fabián S. de 30. Una fuente policial señaló que Leonardo quedó detenido a raíz de que tiene prontuario abierto por robo calificado y estafas. En tanto, Claudio fue excarcelado ya que no tiene antecedentes penales.