Miércoles 02 de Diciembre de 2009
Tucumán.— Dos ex novicias y el hermano de una de ellas comenzarán a ser juzgados hoy acusados de haber asesinado en 2006 a la docente Beatriz Betty Argañaraz y hacer desaparecer el cuerpo, el cual nunca fue hallado. El debate oral estará a cargo de la Sala V de la Cámara Penal de Tucumán y quienes se sentarán en el banquillo de los acusados son Susana Acosta, Nélida Fernández y Luis Fernández, a quienes se les imputa la presunta comisión del delito de "homicidio agravado" en perjuicio de la docente.
"Lo único que pretendemos es encontrar a Betty, darle el descanso que merece y que la familia también tenga paz", aseveró a la prensa Liliana Argañaraz, hermana de la víctima, que será una de las testigos durante la primera audiencia del juicio.
Las audiencias estarán a cargo de los camaristas Alfredo Barrionuevo, Emilio Páez de la Torre y Pedro Roldán Vázquez, mientras que la acusación correrá por cuenta del fiscal de Cámara Edmundo Botto. En tanto, las mujeres serán defendidas por el abogado Gustavo Morales, mientras que Fernández estará representado por la abogada Carolina Epelbaum.
Las imputadas, quienes estaban ligadas a la misma congregación religiosa (franciscana) que Argañaraz, están actualmente detenidas en la cárcel de mujeres de la capital provincial, mientras que el hombre está alojado en el penal tucumano de Villa Urquiza.
Según determinó la fiscal de Instrucción Adriana Giannoni y el juez de Instrucción Alfonso Zottoli, el crimen de la maestra se concretó a raíz de una diferencia laboral entre la víctima y las dos ex novicias acusadas. Es que, de acuerdo a esta línea investigativa, en el momento del hecho, Argañaraz estaba por ser designada directora del colegio Padre Roque Correa, en el que Acosta era secretaria y con cuya área pastoral había colaborado Nélida Fernández años antes.
Asimismo, según la hipótesis de la fiscal, Luis Fernández habría colaborado con las imputadas en el asesinato y posterior desaparición del cadáver.
La última vez.Argañaraz tenía domicilio en El Manantial (en la periferia de la capital) y el 31 de julio de 2006, poco después de las 6, salió de su casa para tomar un ómnibus de la línea 103 en el que iba todos los días a su trabajo. Pero no llegó a destino. Algunos testigos aseguraron que la docente se bajó del micro en Lamadrid y Alem, de la capital tucumana, donde habría subido a un auto blanco, aunque se desconoce si era remís o un vehículo particular.
El supuesto remisero, quien declaró en la causa bajo reserva de identidad, dijo haber trasladado a Argañaraz a bordo de un Fiat Uno color blanco. Los pesquisas determinaron que Argañaraz se bajó del auto a unos 30 metros de la casa en la que convivían las ex novicias Fernández y Acosta.
De acuerdo con la fiscal Giannoni, Argañaraz ingresó al departamento donde vivían las mujeres y allí fue atacada y asesinada con la colaboración de Luis Fernández. Una vez concretado el crimen, los tres imputados se habrían desprendido del cuerpo que, a pesar de la intensa búsqueda en distintos puntos de Tucumán, jamás pudo ser encontrado. (Télam)
Sin cadáver
Dos juicios llegaron a condenas sin que se hayan encontrado los cadáveres de las víctimas. El del estudiante Miguel Bru, por cuya desaparición en La Plata en 1993 fueron a prisión perpetua dos policías. Y el de la turista suiza Annagreth Wurgler, vista en agosto de 2004 en La Rioja y por el que se condenó a 18 años de cárcel al dueño de un camping.