Viernes 26 de Abril de 2013
La Justicia de Santiago del Estero ordenó ayer el procesamiento de cinco hombres y una mujer acusados de haber asesinado y descuartizado durante un rito satánico a la maestra jardinera Leda Fabiana Raimundi Corral, de 38 años, en un hecho ocurrido en junio de 2012. Asimismo, otras dos personas fueron procesadas por encubrimiento.
Según fuentes judiciales, seis de los procesados están imputados de "homicidio triplemente calificado por el concurso premeditado de dos o más personas, por alevosía y ensañamiento". Se trata de Lucrecia Ledesma, de 34 años y sindicada como "Mae" de una secta umbanda; su hijo, Luis Ledesma, de 18; la pareja de la mujer, Guillermo Pereyra, de 27; Gabriel Brandán, de 19, y Mario Rojas, de 37 años y novio de la víctima fatal.
Asimismo, el juez Ramón Gómez ordenó el procesamiento de Marcelo Cortez por falso testimonio y encubrimiento agravado, mientras que su esposa Zulma Enriquez fue procesada por encubrimiento.
Diabólicos. Durante la instrucción judicial y los testiomonios de la causa se determinó que Ledesma y su hijo Luis practicaban ritos diabólicos, "servicios" que fueron solicitados por Rojas para lograr "una limpieza espiritual" de la docente, ya que ésta había decidido finalizar una relación sentimental que mantenía con él desde un largo tiempo.
Según la autopsia realizada al cadáver de la maestra, y en virtud de las declaraciones de los detenidos, se presume que la víctima fue dopada con un inyectable en cercanías del Santiago del Estero Golf Club, lugar al cual la mujer y su novio habían llegado y donde fueron interceptados por un auto en el que se conducían Pereyra, Ledesma, su hijo y Brandán. Corral fue golpeada en el rostro y drogada para luego ser trasladada a un camino vecinal de Villa Robles donde fue asesinada y descuartizada.
Peritos forenses constataron que los asesinos habían seccionado el brazo derecho, el maxilar inferior y ambos senos de la mujer, a la que además le arrancaron el cuero cabelludo. Además tenía dos cortes en el parietal izquierdo y presentaba gran cantidad de incisiones en el cuerpo. Al lado del cadáver se hallaron las prendas de vestir de la mujer y otros efectos personales.
Según pudieron averiguar los pesquisas, cuando estaban en pareja la maestra denunció a Rojas en diversas oportunidades por maltrato físico, por lo que pesaba sobre el hombre una orden judicial que le prohibía acercársele.