Martes 05 de Noviembre de 2013
Un hombre de 24 años fue procesado como presunto coautor del homicidio de Kevin Ezequiel Tolosa, un chico de 16 años asesinado siete meses atrás en la puerta de su casa del barrio Empalme Graneros cuando dos personas le dispararon desde una moto. En este marco, otro joven que se encontraba detenido por el mismo hecho recibió la falta de mérito y fue liberado, aunque seguirá vinculado con la causa.
Kevin Tolosa fue asesinado el pasado 3 de abril, alrededor de las 20.30, mientras se encontraba con un hermano y un primo en la puerta de su casa de Cullen al 900 bis. Algunos vecinos oyeron primero entre seis y siete disparos y luego otra tanda similar. Al parecer, el chico recibió al menos una bala en el pecho cuando intentaba guarecerse de la balacera.
Apodos. Diversos testimonios coincidieron en que los tiros fueron realizados desde una moto con dos ocupantes: uno más corpulento que manejaba y a quien algunos identificaron por el apodo "Gordo Picaporte" y otro delgado que disparaba sindicado como "Gaby".
Testigos vincularon a esos hombres y también al rodado con un búnker de venta de drogas ubicado en inmediaciones de Campbell y República. Incluso allegados a la víctima señalaron que el ataque pudo estar relacionado con una discusión que Kevin y un hermano suyo habían mantenido con soldaditos de ese quiosco que luego fueron a dispararles para vengarse.
Dos días después fue detenido, al parecer por un robo calificado, Eduardo Gabriel Blanco. El joven de 22 años declaró ante el juez de Instrucción Nº 4 Juan Carlos Vienna que se enteró del homicidio mientras estaba preso, sostuvo su inocencia y negó conocer al adolescente asesinado.
Luego fue arrestado Damián Rubén Robles, conocido como "Pica" o "Gordo Picaporte". El muchacho de 24 años dijo que el día del homicidio había estado haciendo changas de albañilería. Negó conocer a Kevin y a Blanco, y afirmó ser inocente.
Pruebas y ruedas. Luego de revisar pruebas y testimonios, el juez Vienna analizó las imputaciones.
En principio, el magistrado señaló que si bien tres testigos habían situado a Blanco en la escena del crimen y aportado descripciones que coinciden con la apariencia del sospechoso, éste no fue identificado en la rueda de reconocimiento. "No es posible afirmar que Eduardo Blanco tenga responsabilidad penal por el presente hecho como tampoco es correcto aseverar que no la tenga, debiendo dictar en consecuencia un auto de falta de mérito y ordenar su libertad, sin perjuicio de continuar con la investigación", señaló Vienna en su fallo.
Por otra parte, respecto de Robles el juez señaló que "existen elementos de convicción suficientes para sostener su probable autoría en el hecho". Es que las descripciones de los testigos "coinciden con las características físicas" del sospechoso, pero además "Pica" fue señalado en dos de los reconocimientos de rueda de personas, a pesar de que en uno de los casos —destacó Vienna— había concurrido con su cabello rapado.
Asimismo, el juez tampoco encontró verosímil la coartada esgrimida por Robles. "Alega una sucesión de hechos que, independientemente de que hayan ocurrido o no, no derriba la carga probatoria en su contra. Suponiendo que en verdad por esos días hubiere estado trabajando en la casa de un tal Roberto (vivienda que no puede individualizar como tampoco al hombre) lo cierto es que lo hacía, según sus propios dichos, en un horario anterior al de la comisión del hecho", sostuvo el magistrado.
Así, Vienna le dictó la falta de mérito a Blanco, quien seguirá vinculado con la causa, y procesó a Robles como presunto coautor de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. En este caso, Pica continuará detenido.