Sábado 19 de Octubre de 2013
Uno de los tres detenidos por un doble homicidio ocurrido en la zona suroeste de la ciudad en venganza por el crimen de Claudio "Pájaro" Cantero, recibió ayer el beneficio de la prisión domiciliaria y las salidas laborales. Se trata de Cristian M., de 25 años, quien está acusado por las muertes de Nahuel César y Marcelo Alomar, ocurridas en avenida Francia y Acevedo el 28 de mayo.
El pasado 7 de octubre, Cristian M. fue apresado junto a los hermanos Luis y Walter S., de 24 y 25 años respectivamente. A los tres les imputaron el mortal ataque, delito que "habría sido ordenado por precio o promesa remuneratoria" como venganza por el crimen del líder de Los Monos. A los hermanos S. se les imputó, además, la portación sin autorización de un revólver calibre 38 hallado en su domicilio de Vera Mujica al 4500.
Nada que ver. Ante el juez de Instrucción Gustavo Pérez de Urrechu, los tres muchachos negaron su vinculación con el hecho. En su indagatoria, Cristian M. dijo "no conocer a los Cantero pero sí haberlos visto en el boliche Yamper" y admitió "conocer a los hermanos César".
"Mi cliente tiene domicilio fijo, una familia constituída y un trabajo estable además de no tener ningún tipo de vínculo con el hecho", dijo el abogado José Luis Abichaín Zuaín, quien ahora espera la excarcelación de los otros acusados.
"Hemos presentado abrumadoras pruebas de descargo", dijo el profesional. Y mencionó que su cliente "al momento de ocurrir el hecho que se le imputa estaba en Soldini haciendo una operación de compra de un auto de lo cual tiene el boleto correspondiente con fecha y hora". Y explicó que el mismo vendedor del vehículo puede atestiguar el por qué puso la hora en ese documento privado.
"Ese hombre ha vendido varios autos a rosarinos que salen de Soldini a toda velocidad y son multados por un radar. Entonces, fijando la hora de la operación en el boleto, se excusa de pagar la fotomulta cuando le llegan a su casa y se la transfiere al verdadero infractor", dijo Abichaín.
Ataque fatal. Dos días después del homicidio de Pájaro Cantero una tremenda balacera conmocionó la esquina de Francia y Acevedo, frente al Distrito Municipal Sudoeste. Eran las 17.15 del 28 de mayo y una treintena de balazos rociaron una camioneta Nissan 4x4 que esperaba la luz verde del semáforo. El saldo del ataque fue la muerte de Marcelo Alomar, de 33 años, y de Nahuel César, de 24. Además resultó gravemente herida la madre de Nahuel, Norma César, y su pareja Claudio Hernández sufrió una lesión leve.
El parentesco de las víctimas con Milton César (hermano de Nahuel e hijo de Norma), quien entonces era mencionado entre los sicarios del líder de Los Monos, volcó todas las hipótesis hacia una venganza. De hecho, los detenidos por el ataque están imputados de haberlo cometido por encargo de los Cantero. Su abogado, en tanto, dice que son inocentes y que sólo son vecinos de la zona ya que todos ellos viven en Vera Mujica al 4500.