Pretendieron estafar a varias comunas simulando ser funcionarios y policías
La policía investiga el accionar de una banda que, munida de credenciales apócrifas de fuerzas de seguridad y organismos de control, visitaron al menos cuatro comunas santafesinas ofreciendo realizar servicios tales como controles de alcoholemia o verificación de alimentos. Una denuncia radicada por el director de la sede rosarina del Instituto Nacional de Tecnología Industrial...

Sábado 06 de Diciembre de 2008

La policía investiga el accionar de una banda que, munida de credenciales apócrifas de fuerzas de seguridad y organismos de control, visitaron al menos cuatro comunas santafesinas ofreciendo realizar servicios tales como controles de alcoholemia o verificación de alimentos. Una denuncia radicada por el director de la sede rosarina del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti) en la comisaría 4ª expuso el accionar de los estafadores en la localidad de Alvarez. Y, a raíz de la presentación, que recayó en el juzgado de Instrucción número 5, a cargo de María Luisa Pérez Vara, fueron detenidas cuatro personas. Uno de los arrestados, ante la posibilidad de dormir en una comisaría, exhibió ante los investigadores una credencial trucha de la policía internacional Interpol, poniendo de manifiesto otro de los artilugios utilizados por el grupo.

  Del accionar de la banda existen testimonios en al menos cuatro comunas de la provincia: San Justo, Arroyo Seco, Fighiera y Alvarez. Pero también hay particulares entre las víctimas. Según los investigadores, el modus operandi empleado en todos los casos era similar: llegaban impecablemente vestidos en una lujosa camioneta Land Rover y para presentarse no dudaban en exhibir credenciales apócrifas e invocar organismos públicos y privados. Sobre este punto dejaron diseminadas tarjetas personales donde rezaba que eran "perito fotográfico federal", miembros de "fiscalía general" o personal de "inspección de industria de alimentos". Esta última "con acuerdo firmados con Cansillería" (sic).

  De acuerdo a los casos, los embaucadores buscaban generarse un paraguas de protección mediante la firma de convenios o contratos de prestación de sus servicios. Por ejemplo, en Arroyo Seco visitaron una dependencia policial presentándose como agentes de Interpol y trabajar para juzgados federales de Rosario. Incluso dejaron un mapa de la ciudad en el cual se localizaban los supuestos vendedores de droga allí afincados. En la comuna de Alvarez se ofrecieron como parte del programa federal de certificación de alimentos con poder para decomisar mercaderías, y allí invocaron ser personal del Inti. En San Justo, en tanto, trataron de timar a un particular.

 

Oferta de servicios. "Perdón, ¿el Inti hace controles de alcoholemia?". La consulta telefónica desde una comuna santafesina a la sede local del Instituto Nacional de Tecnología Industrial, ubicada en el complejo de La Siberia, en Esmeralda y Ocampo, fue uno de los detonantes para que su director, Walter Aquino, se dirigiera a la seccional 4ª y radicara una denuncia. "El Inti no es víctima de nada. Lo que hicimos fue poner en conocimiento de la Justicia que había un grupo de personas que estaban invocando a la institución para lucro personal. Iban a algunas comunas y decían que trabajaban para el Inti, como si fuera una franquicia", relató Aquino. "Luego ofrecían servicios que son parecidos a lo que hace el Inti, pero que no tienen nada que ver. Por ejemplo, se ofrecían para hacer tests de alcoholemia y lo que hace el Inti es verificar el buen funcionamiento de los equipos usados en esos tests", explicó.

  "En Alvarez se metieron en el tema alimenticio. Dijeron ser del Inti y se ofrecieron como agentes controladores del programa federal de certificación de alimentos. Después le agregaban muchas siglas parecidas a las del glosario del Inti. Ellos decían que tenían injerencia en todo el país y hasta en el Mercosur. Y desde la comuna nos consultaron dejando en evidencia la maniobra", explicó Aquino.

  En este último de los casos, hasta la comuna de Alvarez llegaron dos hombres que se identificaron con nombre y apellido. Hasta dejaron sus tarjetas personales con siglas que ahora se piensa que son truchas.

 

Las detenciones. A partir de esos datos se realizó una pesquisa que terminó con cuatro personas declarando el jueves en la comisaría 4ª. Los detenidos fueron identificados como Oscar Roberto P., de 47 años; los hermanos Juan Gustavo y Juan de Dios S., de 42 y 47 años, respectivamente; y Lucía G., de 37 años. Aunque los últimos tres dijeron que eran estudiantes de una academia de "fotografía pericial federal" ubicada en barrio Acindar y propiedad del primero de los mencionados, todos cumplimentaron los trámites procesales y quedaron afectados a la causa que investiga la jueza Pérez Vara. Fuentes policiales requirieron que aquellas personas que hayan sido víctimas de una operatoria similar a la descripta se presenten en Tribunales, ante la jueza o en la comisaría de La Paz al 400.

  La sorpresa mayúscula de la tarde fue cuando Oscar Roberto P. esgrimió una credencial dorada con su foto, que decía Interpol. Tenía una firma que, según el sello legible, sería de un integrante de un tribunal federal de Rosario. Y hasta tenía fecha de vencimiento en 2009. Confiaron que el nivel de fabulación era de alta escuela. "Agarró su celular y dijo que iba a llamar a los federales", comentó una fuente. Los que vieron el carné cuentan que la credencial era impactante y lucía en una billetera gorda. Todo impecable, salvo por un solo detalle: Interpol no emite credenciales. "Los integrantes de fuerzas de seguridad que son parte de Interpol, llevan la identificación de la fuerza para la que trabajan. En el caso de los federales, la de Policía Federal. No se emite otra credencial", comentó un vocero consultado. l