Miércoles 14 de Mayo de 2014
Algunos apodos futbolísticos se meten hasta el hueso, se instalan como un virus, se repiten hasta el cansancio y se llevan de por vida sin siquiera saber cuál es su origen ni mucho menos si la leyenda que los creó es cierta.
En la comunidad de los lingüistas se habla de toponimia, pero en la cancha, ni ahí. Allí se nombra a los equipos y a los hinchas con palabras menos técnicas y elegantes, algo más gráficas, a veces graciosas y otras tantas más ásperas que una lija. Sólo pronunciarlas genera tantas peleas como en un almuerzo dominguero en familia. Y si no, dése una vuelta por los comentarios de cualquier nota de la web en La Capital y lo comprobará.
Pero hablemos de historia. ¿Usted sabe por qué les dicen “culés” a los hinchas de Barcelona o “colchoneros” a los de Atlético de Madrid? ¿Y cómo nació el apodo del equipo de su ciudad o su pueblo? Ovación compiló algunos datos brindados por hinchas de los equipos de primera división. Cada reseña está más cerca del folclore que de la ciencia; sólo intenta acercarse al origen y sentido de la palabra, que para el corazón del hincha son lo mismo.
Rosario Central y Newell's Old Boys: Sobre los apodos “canallas”, de los centralistas, y “leprosos”, de los ñulistas, no hay pruebas contundentes. Pero se dice que todo surgió luego de que el Hospital Carrasco de Rosario realizara una invitación a los dos equipos para disputar un partido a beneficio del efector que combatía el Mal de Hensen (lepra). Newell’s habría aceptado la propuesta, y Rosario Central no. De allí los motes burlones.
Gimnasia L.P.: El término “lobo” nació en 1962 cuando varios de los equipos grandes perdían en El Bosque, donde se encuentra el estadio. También se les llama “triperos” por los obreros de frigoríficos que simpatizaban a inicios del siglo pasado.
River: En los ´30 se los llamó “millonarios” por sus compras costosísimas de jugadores (como Bernabé Ferreira en 35.000 pesos). “Gallinas” se impuso en 1966, cuando les largaron una ponedora tras el arco de Gatti luego de perder con Peñarol 4-2.
Estudiantes: En los 60, Estudiantes era multicampeón y muchos de sus jugadores estudiaban medicina y veterinaria. Se sostiene que “pincharrata” refiere al experimento con roedores que realizaban los alumnos del área de la Salud por esos tiempos.
Godoy Cruz: La entidad se fundó en 1921 pero luego se fusionó con el club de la Bodega Antonio Tomba. El dueño cedió unos terrenos que tenía destinados a establos para sus caballos y carretas. A sus hinchas se los llama “tombas” en homenaje al filántropo.
San Lorenzo: Son “azulgrana” por sus colores; “cuervos”, por la sotana del padre Lorenzo Massa, fundador del club; “santos”, por su nombre; “ciclón”, para contrarrestar a su rival, Huracán; “Gauchos de Boedo”, por varios jugadores santafesinos, en el equipo del 33.
Colón: Se los bautizó “sabaleros” por sus primeros simpatizantes, pescadores en el río Salado. El periodismo comenzó a llamar a su estadio, “El Cementerio de los Elefantes”, por estar invicto 58 partidos, desde 1948 a 1952.
Lanús: Son “granates” por su camiseta, que pasó del violeta, al púrpura y al rojo oscuro. En los 50 fueron los “globbetroters”, al subir a la A. En 1962, descienden y los llaman “los albañiles”, con la dupla de Bernardo Baby Acosta y Angel Manuel Silva.
Boca: “Xeneizes” deriva del origen genovés de sus fundadores (xeneize=genovés). “Bostero” surgió de un canto de River referido a los desechos que quedaban en la Boca tras las inundaciones del Río de la Plata.
Vélez Sarsfield: “Fortín” es por su estadio de Villa Luro. En 1928 se jugó allí el primer partido nocturno del fútbol argentino. El periodista Hugo Marino, en 1932, dijo que sus cuatro torres iluminadas daban esa imagen.
Quilmes: Se los conoce como “los cerveceros”, por identificación con la cervecería de la familia Bemberg Argentino de Quilmes. Y a su barra como a “los indios de Kilmes” por la tribu del Valle Calchaquí, que emigró al Río de la Plata.
Olimpo: A los hinchas se los conoce como “los bahienses” por ser el club más importante de Bahía Blanca. El nombre Olimpo es en referencia al monte homónimo que la mitología griega señala como “cuna y morada de los Dioses”.
Tigre: Hay dos versiones del mote “matadores”. La vinculada a los colores de San Lorenzo, a quien también se los conoce así. Y la de la delantera goleadora del ´55 (Héctor de Bourgoing, Norberto Méndez, Luis Cesáreo, Eugenio Aguilar y Nicolás Gómez).
Belgrano: Se los llama “piratas” o “celestes”. El primer mote salió en forma despectiva por Racing de Córdoba que los acusó en 1968 de robarles sus banderas. Dicen que fue la primera hinchada cordobesa que institucionalizó el bombo en las tribunas.
Arsenal: Es uno de los pocos clubes que no tiene un apodo definido. Se lo conoce simplemente como “el Arse”. Y a sus hinchas como a “los del Viaducto” por la vías que pasan pegadas a su cancha en Sarandí.
Rafaela: Al equipo se le dice “la crema”. A pesar de encontrarse en una zona de producción láctea, el apodo poco tiene que ver con eso. Comenzaron a decirles los “cremosos” porque la mayoría de los hinchas tenían un gran poder adquisitivo.
Argentinos: Por el color de su camiseta se les dice “bichitos colorados”. Y “tifón de Boyacá” por un titular que hacía alusión a su estadio (hoy Diego A. Maradona) ubicado en Boyacá y Médanos (ahora Juan Agustín García).
All Boys: Al equipo se lo llama “albo” y a sus hinchas, “los de Floresta” (sin bien el club está en el barrio de Monte Castro) o “la peste blanca”, en relación al color de su camiseta y como juego de palabras en relación a algo que daña como la tuberculosis.
Racing: “Academia” surge en 1913, cuando el equipo ganó siete títulos consecutivos. Fue el primero del mundo en lograrlo. En los 60 fue el “equipo de José”, por los logros de su mentor Juan José Pizzutti.
Barcelona: Se dice que a los hinchas se los llama “culé” porque, en los primeros años del club, los espectadores se sentaban sobre el muro que rodeaba el campo. La imagen desde el exterior era la de una hilera de traseros, palabra que en catalán se dice “cul”.
Atlético de Madrid: Los llaman “colchoneros” porque su camiseta se asemeja a los colchones de la postguerra civil. E “indios”, entre otras, porque en los 60 y 70 ficharon a varios sudamericanos, como Hugo Sánchez, máximo goleador y apodado El Indio.