El vóleibol está de fiesta en Rosario: la selección masculina juega en el cubierto de Newell's

Desde las 21, Los Pibes reciben a Bulgaria, subcampeón mundial 2025, en un amistoso de vóleibol de alto nivel.

05:00 hs - Sábado 06 de Junio de 2026

Tras la serie de partidos amistosos frente a Venezuela, el seleccionado argentino masculino de vóleibol asumirá este sábado el último compromiso preparatorio ante de disputar la Liga de Naciones de Vóleibol Masculino 2026 (VNL). Los Pibes se despiden en Rosario, la ciudad que los recibió por última vez en 2024 cuando enfrentó a su par de Serbia.

Esta vez el amistoso internacional será ante Bulgaria, subcampeón del Mundial 2025, en el estadio cubierto de Newell's Old Boys desde las 21, por lo que está garantizado un juego de jerarquía. El equipo que comanda Horacio Dileo llegó este jueves a la Cuna de la Bandera y tras el encuentro, el lunes emprenderá el viaje a Brasil para el Week 1 de la VNL.

Para el encuentro de esta noche fueron convocados los armadores, Luciano De Cecco, Matías Sánchez y Matías Giraudo; los puntas Luciano Vicentin, Manuel Armoa, Jan Martínez, Ignacio Lluengas, Tomás López, Fausto Díaz, Luciano Palonsky y Lucas Conde; y los centrales Joaquín Gallego, Nicolás Zerba, Martín Ramos y Gustavo Maciel. Como líbero estará Franco Massimino y como opuesto Germán Gómez.

El seleccionado en Rosario

No fueron muchos los partidos que el seleccionado argentino masculino de vóleibol jugó en Rosario. En los últimos veinte años, en estas tierras, enfrentó a Portugal, China, Serbia y Cuba, obteniendo diferentes resultados. Antes, como si fuera parte de una prehistoria, en esta ciudad, venció 3-2, luego de un 0-2 abajo, a Yugoslavia, que sería el campeón olímpico pocos meses después.

Pero si hubo un momento icónico en la relación entre “la ciudad del deporte” y el seleccionado fue en 1982, oportunidad en la que se disputó el Mundial masculino en nuestro país y Rosario fue una de las sedes.

Ese momento marcó un antes y un después en el vóleibol nacional ya que a partir de ahí se popularizo. Y Rosario estuvo cerca de ese joven equipo argentino que logró la medalla de bronce, sorprendiendo a propios y extraños ya que antes la única cucarda la había conseguido cuando ganó el Sudamericano de 1964. Pero el impacto de un Mundial jugado en casa (y con una actuación brillante), fue excepcional al punto que, prácticamente, adquirió un carácter fundacional. Por esos días la gente hizo cola para ingresar al mismo estadio donde hoy Argentina recibe a Bulgaria y el clima festivo podía palparse en las tribunas.

Los protagonistas dentro de la cancha fueron: Hugo Conte, Waldo Kantor, Daniel Castellani, Raúl Quiroga, Jon Uriarte, Esteban Martínez, Carlos Wagenfeild, Alejandro Diz, Carlos Getzelevich, Miguel Solari, Leonardo Wiernes y el rosarino Alcides Cuminetti, hombres que son son recordados como los de “La Generación del 82”.

Si bien en los números, los enfrentamientos entre la selección argentina con equipos extranjeros no tienen una cantidad elevada, todos fueron de un alto nivel.

20 años no es nada

Hace casi 20 años atrás, en agosto de 2006, la selección argentina derrotó 3-0 a Portugal en Newell's, resultado con el que en ese momento consiguió superar la mejor marca de la selección nacional al sumar seis triunfos consecutivos en la Liga Mundial.

Con una buena actuación de conjunto, el conjunto dirigido entonces por Jon Uriarte derrotó a los lusitanos con parciales de 25-22, 32-30 y 25-22, en poco más de 1 hora 40 minutos de juego. El armador en ese partido fue un juvenil Luciano De Cecco, quien con apenas 18 años, en esa Liga se consolidó en el equipo mayor compartiendo cancha con leyendas del deporte como Marcos Milinkovic y Alejandro Spajic.

En junio de 2007, la Selección Argentina masculina de vóley enfrentó a China en Rosario por la Liga Mundial de Vóleibol en el estadio cubierto rojinegro. El equipo disputó dos partidos en la ciudad y sufrió sendas derrotas, cerrando su participación en el torneo sin conseguir victorias. En el primer cotejo, el equipo argentino cayó 3-2 (25/20, 16/25, 23/25, 25/15, 15/13) y en el segundo 3-1 (25-18, 21-25, 26-28 y 25-27).

El juvenil equipo argentino, casi experimental, modelado entonces por Jon Uriarte sufrió doce derrotas consecutivas en ese torneo, un desempeño negro en la estadística, pero con aspectos destacables en la evolución personal de algunos jugadores.

Pasaron cuatro años para que el seleccionado argentino vuelva a Rosario a jugar un partido internacional. A fines de mayo de 2011, recibió a Serbia, quien traía como antecedente ser tercera en la última Liga Mundial y en el último Campeonato Mundial de Italia. Los balcánicos llegaron justo en medio de la etapa clasificatoria rumbo a los Juegos Olímpicos de París 2024 para disputar los dos primeros partidos de la edición 2011 de la Liga Mundial FIVB, el torneo anual de selecciones más importante del mundo. El equipo era dirigido por Javier Webber y esos encuentros marcaron el debut de los rosarinos Sebastián Solé y Pablo Crer en el centro de la red, mientras que Luciano De Cecco fue el armador.

El seleccionado serbio, tercero en el Mundial 2010, se llevó el primer juego 3-0 aunque sin sobrarle nada, con parciales de 25-24, 25-21 y 25-22; pero luego Argentina mostró un gran cambio de actitud y superó en todo momento a un muy fuerte rival para imponerse por idéntico resultado. Así el seleccionado argentino, se tomó revancha y venció a Serbia con parciales de 25-21, 26-24 y 25-20, en el segundo de los encuentros del primer fin de semana de competencia de la Liga Mundial.

La historia más reciente

En 2018 la selección argentina masculina tuvo un objetivo ineludible: el Mundial de Italia-Bulgaria y para pulir detalles enfrentó a Cuba en dos amistosos internacionales en el mes de julio que también se disputaron en el estadio cubierto de Newell's Old Boys.

En el primer partido Argentina se impuso con tranquilidad con un inapelable 3-0 con parciales de 25-21, 25-16 y 25-11 y en el segundo, si bien volvió a ganar, esa vez lo definió en el tie-break por 3-2 con parciales de 25-18, 25-20, 19-25, 18-25 y 15-13. Para esos encuentros el entrenador Julio Velasco utilizó una rotación amplia durante la serie en Rosario, priorizando el rodaje de sus figuras y dándole espacio a jóvenes promesas que se preparaban para la Copa Panamericana y el Mundial de ese año.

Seis años después de esos encuentros, en agosto de 2024 y en la antesala de la etapa clasificatoria rumbo a los Juegos Olímpicos de París 2024, el seleccionado argentino masculino volvió a presentarse en Rosario en una serie ante Serbia, que también volvía a la ciudad, pero 13 años después. Esos dos amistosos internacionales también se jugaron en el recinto rojinegro con entradas agotadas varios días antes.

En el primer encuentro, el equipo conducido por Marcelo Méndez empezó torcido y perdió claro el primer set por 25-16, pero reaccionó y ganó un duro segundo 27-25, más holgado el tercero 25-19 y más aún el cuarto 25-18 para sellar el 3-1. El desquite fue para Serbia, que en la revancha se impuso 3-1 con parciales de 25-21, 16-25, 26-28 y 19-25 con los que equilibró la serie 1-1.