Lunes 04 de Enero de 2010
Dos agentes de la Patrulla Urbana procesados por quedarse con dinero de un asalto tras detener
al ladrón no tuvieron éxito al acudir a la Cámara Penal para que revierta la medida. Ese tribunal
confirmó el dictamen por el que ahora serán sometidos a juicio y encontró poco verosímil el planteo
defensivo de los policías, a quienes acusan de apropiarse de 5 mil pesos y 300 dólares tras el robo
a una carnicería de Mitre y Deán Funes ocurrido en marzo pasado.
La Sala III de la Cámara Penal confirmó el procesamiento de los dos
efectivos, aunque modificó en parte el encuadre legal por el que los juzgarán. Es que ambos habían
sido procesados, entre otros delitos, por hurto calamitoso, que ocurre durante una catástrofe o
ante la indefensión de la víctima.
Los camaristas Elena Ramón y Otto Crippa García (el tercer integrante,
Rubén Jukic, se abstuvo de votar) consideraron que en este caso el dinero fue sustraído cuando ya
“había salido de la custodia” del comerciante y por lo tanto no se aprovechó una
situación de infortunio.
Un poco menos. Así, en lugar de ese delito (que prevé un año a seis de
prisión) pasaron a estar acusados de hurto simple, con una pena más leve de un mes a dos años de
cárcel. Además los policías están procesados como autores de falsedad ideológica de documento
público y sustracción de objetos destinados a servir de prueba ante la autoridad.
Los alcanzados por el dictamen de la Cámara Penal son los agentes Noelia
Oliva y Milton Olivera. Junto a ellos fue procesado el presunto autor del asalto a la carnicería,
Diego Ramírez, acusado de robo calificado y portación ilegítima de arma de fuego. Los tres habían
sido procesados por el juez de Instrucción Luis María Caterina, quien además otorgó la falta de
mérito a otros seis uniformados de la misma repartición policial y de la seccional 15ª que
participaron en el procedimiento.
El asalto ocurrió el sábado 21 de marzo pasado a las 12.30 en una
carnicería de Mitre y Deán Funes. Dos ladrones se apoderaron del dinero de la caja y pertenencias
de clientes. Luego huyeron en una moto.
El dueño de la carnicería llamó a la policía y al lugar acudieron
efectivos de la Patrulla Urbana. Dos de ellos, al frente del móvil 3722, salieron a recorrer la
zona y vieron a dos hombres en una moto Guerrero, los siguieron y los alcanzaron en Chuquisaca y
Oroño, donde detuvieron a Ramírez y le secuestraron un revólver calibre 38. El otro sospechoso
escapó. Cuando dejaban constancia del procedimiento en la comisaría 15ª , según la resolución,
llegaron los agentes Oliva y Olivera y dijeron que una mujer les había entregado un bolso con 83
pesos en monedas, dos gorras y un teléfono Motorola, supuestamente arrojado por el asaltante que
escapó.
Sólo monedas. Esos objetos fueron reconocidos por el comerciante, Julio
Oscar P. Pero el carnicero se alarmó al encontrar sólo las monedas cuando del local se habían
llevado, según dijo, 5 mil pesos y 300 dólares. Era dinero de la recaudación y una suma para el
pago a un proveedor. La irregularidad motivó la intervención, en el momento, del juez Caterina y el
fiscal Esteban Franichevich, quienes allanaron la seccional de Sarmiento y Ameghino.
Los defensores de los dos efectivos procesados plantearon ante la Cámara
Penal que no se acreditó el robo de la suma denunciada. Para los camaristas “no existen
motivos para poner en duda” ese monto. Además, remarcaron que nada les hubiera impedido a los
agentes obtener los datos de la supuesta mujer que hizo entrega de las pertenencias robadas.
“Resulta inverosímil tal entrega y no encuentra explicación razonable la demora en ir a la
comisaría 15ª a entregar el bolso”, plantearon los jueces.