Martes 20 de Marzo de 2012
Dos especialistas en bioética de Argentina discreparon ayer en torno a si la muerte de 16 pacientes provocada por dos enfermeros en Montevideo, Uruguay, fueron casos de eutanasia.
"Para que un acto sea definido como eutanasia, debió haber un permiso explícito del paciente. Si esto no ocurrió, podríamos estar desde un aspecto ético, ante un acto de paternalismo, y desde el punto de vista legal, ante un delito", dijo a Télam Gisela Farías, doctora en Bioética, autora del libro "Muerte Voluntaria" y asesora en bioética de la unidad de cuidados paliativos del hospital Tornú, de la Capital Federal.
La especialista explicó que "la tradición filosófica griega romana plantea que la eutanasia —que significa «buena muerte»— involucra el pedido explícito del individuo que decide poner fin a su vida y la manera en que se va a responder a ese pedido es respetando la autonomía de la persona".
"Es eutanasia". En cambio, para el director de bioética de las Facultades de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral, Rafael Pineda, "estamos claramente ante un acto de eutanasia". Pineda señaló en relación a las muertes de pacientes causadas por dos enfermeros uruguayos que admitieron haberlas provocado "por piedad" que la "eutanasia es todo acto que involucra a agentes de salud que a través de un procedimiento farmacológico terminan con la vida de un ser humano".
Según el especialista, "aún con consentimiento del paciente, el enfermero o médico tiene la obligación de sostener la vida, de no forzar la muerte y de ayudar a que sufra padecimientos", advirtió.