Miércoles 28 de Abril de 2010
Un cargamento de 25 mil kilos de leche en polvo y el semirremolque que lo transportaba desaparecieron el lunes a la noche en la zona rural cercana al cruce de las rutas nacionales A-012 y 9, cerca de la ciudad de Roldán, en manos de una banda de piratas del asfalto. Los hampones interceptaron al chofer cuando se dirigía hacia la provincia de Buenos Aires, lo retuvieron algunas horas y luego lo liberaron sano y salvo. Lo único que la policía pudo recuperar cuando ya había amanecido fue la cabina del camión que fue hallada en jurisdicción de Pueblo Esther. El resto del vehículo fue como si se lo hubiese tragado la tierra.
Fabián Gustavo Chaparro, de 40 años, estaba al volante de un Mercedes Benz 1633 con semirremolque. Según fuentes policiales, había partido alrededor de las dos de la tarde del lunes desde la localidad de Suardi, en el departamento San Cristóbal, con unos 25 mil kilos de leche en polvo que cargó en la planta que la planta de lácteos Verónica posee en aquella población. El destino final del chofer era la provincia de Buenos Aires.
Final del viaje. Pero el viaje se interrumpió de forma dramática cuando eran las 21.30 y Chaparro ya marchaba en por las inmediaciones del cruce las ruta A-012 y 9, a unos 20 kilómetros al oeste de Rosario. El damnificado no pudo dar muchas precisiones de lo ocurrido. Sólo contó que cuando se desplazaba por esa zona apareció por el lateral izquierdo del camión un utilitario blanco, probablemente Fiat Fiorino, con varias personas en su interior. Voceros policiales señalaron que el camionero pudo ver desde la cabina que al manos dos hombres exhibían armas de fuego y lo amenazaron para que detuviera la marcha.
Una vez que lo hicieron parar al costado del camino, Chaparro fue obligado a subir al utilitario y uno de los delincuentes tomó el control del Mercedes Benz. A partir de entonces la víctima perdió todo contacto con la carga. Fuentes de la investigación indicaron que el chofer estuvo privado de la libertad un par de horas, durante las cuales lo mantuvieron boca abajo en el rodado en el que se movían. Luego lo dejaron en libertad. Haciendo dedo, el camionero pudo llegar hasta el peaje de General Lagos, donde consiguió un teléfono celular y logró que lo llevaran hasta su casa. En horas de la mañana de ayer, efectivos de la Unidad Especial de Seguridad Rural de Pueblo Esther pudieron hallar el tractor, sobre la ruta A-012.