Viernes 22 de Junio de 2012
Considero preciso escribir estas líneas, ya que con la llegada del Día del Padre se generó una mayor ornamentación en vidrieras de negocios, con el obvio objetivo de acrecentar ventas por dicha celebración, lo que puso aún más en evidencia algo que viene pasando desde hace algunos años, y es la invasión (déjenme decir permitida) de algunos vocablos del idioma inglés... En conclusión hay un contraste bastante marcado de una cuidad que por un lado se viste de azul y blanco, que se vanagloria de pasear "la bandera más larga del mundo", que ornamenta parques y plazas con luminarias alusivas, pero que sin embargo pega en sus vidrieras y negocios varias leyendas en inglés, incorpora a sus términos cotidianos este idioma. Así entonces, nos estamos "desnacionalizando". Entonces en los partidos de Argentina y celebraciones patrias todos somos nacionales, se ven más banderitas en autos y casas, y en la cancha se canta el himno... pero después nos da vergüenza usar escarapelas y creemos que es socialmente más aceptado el que en vez de ir a un estacionamiento va a un "parking", el que en vez de salir de compras se va de "shopping", el que en vez de tomarse un batido de leche se toma un "milk shake", también es más llamativo que un kiosco diga "open", y no que esté abierto, y así podríamos seguir cuando decimos que las tiendas que proponen ofertas se llaman "outlets", las liquidaciones ya casi ni existen, son "sales", y las navidades "merry christmas"... Una última, y para finalizar y dejar en suspenso una larga lista. El Día del Padre es el "father's day" en casi todas partes. Nos dejamos invadir por terminologías que solo unos pocos entienden, y lo que es peor, es que no creo que esto tenga un beneficio extra sobre las ventas de los negocios, ni se consideren más cultos los que lo practican. Por suerte el otro día me enteré en clase que la RAE permitió que podamos pronunciar esos conceptos de una forma "castellanizada". En mi opinión personal es algo que atenúa esta entrada desmedida de terminología extranjera, ya que nadie esta obligado además a pronunciarlos correctamente. Por lo tanto sería bueno que algunos no pierdan el tiempo criticando a los que pronuncien las palabras en inglés así como se leen. Ese contraste de patriotismo pasajero y "yankización" es algo que no me gusta, no lo acepto, y lo que es peor, no le veo el sentido. Que yo sepa el sentido de aprender un idioma es, primero, aprenderlo completo, y segundo que sirva de algo, ya sea para ser culturalmente más completo, o para saber qué hacer si nos vamos de viaje, y sobre todo el inglés, pero no sirve adoptar conceptos aislados, no sirve de nada. Sinceramente no creo que en el Bal Harbour de Miami, sus vidrieras digan "Gran Liquidación". Sería bueno que pensemos realmente qué nos da como beneficio estar cediendo nuestro idioma, preocupándonos por hablar inglés aislado cada vez mejor.
Jorgelina Colella