París fue una fiesta en la apertura de los Juegos Olímpicos

El río Sena fue el escenario de una apertura sin precedentes que marcó un récord en cuanto a la cantidad de participantes. París brilló y maravilló al mundo

Viernes 26 de Julio de 2024

Arrancaron oficialmente los Juegos Olímpicos de París 2024 donde los franceses tiraron la casa por la ventana. Después de mucha espera, y tras dos días de actividad, la ceremonia inaugural dio inicio oficial a la magna cita, en un desfile que incluyó a los 10.500 deportistas de las 206 federaciones a través del Sena. Luego del relevo de la antorcha por el río y tras recorrer los lugares más emblemáticos de París, Teddy Riner y Marie-José Pérec encendieron la llama olímpica en el Jardín de las Tullerías.

La lluvia fue la convidada de piedra, pero no pudo eclipsar lo que quedará en la historia del olimpismo. París 2024 marcó un hito histórico: es la primera vez en la que la apertura formal salió de un estadio y se trasladó a un río. Como buenos franceses a los que les encanta ufanarse por ser distintos en esta ocasión no se fijaron en gastos e hicieron una presentación sin precedentes, llevando el evento al agua, donde las 206 delegaciones recorrieron -a bordo de 94 barcazas- el río Sena y flamearon las banderas de sus países. Este número marca un récord en la historia de los Juegos Olímpicos debido a que nunca habían participado tantos estados en un mismo evento. El récord previo lo tenía Londres 2012, que albergó a deportistas de 202 nacionalidades.

Las maravillas de París

En su paseo por el Sena los argentinos compartieron lancha con Arabia Saudita, Antigua y Barbuda, Aruba y Armenia. Partieron en el Puente de Austerlitz, al este de la ciudad y desembocaron en el Trocadero, a los pies de la Torre Eiffel. A su paso los atletas contemplaron muchos de los sitios icónicos que tiene la capital francesa como la Plaza de la Concordia, los Inválidos, Notre-Dame, el Museo del Louvre, el Grand Palais y el Puente de Iena.

Además, Lady Gaga, Gorija y Marina Viotti le pusieron voz en vivo a un acontecimiento que duró casi cuatro horas y mantuvo en vilo a los fanáticos del deporte.

El momento más esperado fue el encendido del pebetero, a cargo del judoca Teddy Riner y la velocista Marie-José Pérec, mientras de fondo la mágica voz de Celine Dion le terminaba de dar un marco impresionante a una velada lisa y llanamente inolvidable.