Miércoles 16 de Diciembre de 2015
El gobernador Miguel Lifschitz sostuvo ayer que la designación por decreto presidencial de dos jueces para completar la Corte Suprema es "un procedimiento" que no comparte. Y dijo esperar "que esta medida sea la excepción y no la tónica" del nuevo gobierno nacional.
Lifschitz advirtió que "no había urgencia" y, por eso, enfatizó: "Es un error del presidente (Mauricio Macri)".
A su turno, el ex gobernador Hermes Binner habló de "un retroceso institucional". E instó a "respetar los mecanismos constitucionales".
El Partido Socialista (PS) oficializó sus reproches a través de un comunicado: "Ningún juez puede asumir funciones sin respetar los mecanismos constitucionales".
A su turno, el radical Mario Barletta (aliado a Cambiemos a nivel nacional) respaldó la resolución del presidente. "El país vive circunstancias que requieren la toma de decisiones, siempre en el marco de la ley, aunque no sean las que más nos hubiesen gustado", señaló.
En tanto, el diputado nacional Alejandro Grandinetti (UNA) afirmó: "Más allá de los argumentos legales, lo hace más grave, política y culturalmente, que lo lleve adelante quien se sindicaba a sí mismo como el cambio".