Jueves 24 de Diciembre de 2009
Para alcanzar una sentencia en juicio abreviado fue necesario que Roberto Pimpi Camino brindara su consentimiento a la pena que se le impondría. Así ocurrió. Pero su abogado, Carlos Varela, mostró su personal disconformidad: a su criterio la condena de su cliente fue por su nombre y no por la prueba acumulada en su contra.
Varela sostuvo que había aceptado el fallo para evitar que su cliente, de prolongarse el trámite, siguiera preso por más tiempo. Aunque dijo estar convencido de que lo que deteminó la penalización a Pimpi fueron las circunstancias extrajurídicas del caso, que obraron como presión.
"Paga el precio de ser Pimpi Camino y nada más que por eso recibe una pena. Nadie lo vio en el lugar de los hechos. Cualquier otro imputado frente a la nula existencia de prueba habría recuperado la libertad a los 15 días. Pero esta causa estuvo rodeada de circunstancias políticas y de una enorme publicidad que incidieron, junto con el trabajo oculto que han hecho directivos de la nueva conducción de Newell’s, en que hoy tengamos esta condena", le dijo a LaCapital.
Victoria pírrica. El abogado de Pimpi dijo que, a no ser por el deseo de su cliente de obtener la libertad, habría dado batalla jurídica en la convicción de que no había prueba para condenarlo. "No hay forma de probar que Camino ordenó estos incidentes. Esto es una victoria a lo Pirro para nosotros", dijo en referencia al rey que en la antigüedad venció a los romanos al precio de sacrificar a casi todo su ejército.
Roberto Camino controló la hinchada de Newell’s durante los 14 años que duró el mandato de Eduardo López en el club rojinegro. Tiene 40 años.