Lunes 11 de Junio de 2012
Desde el sindicato nacional que agrupa a los choferes de camiones de cargas generales, Pablo Moyano, secretario adjunto del gremio e hijo del jefe de la Confederación General del Trabajo (CGT) advirtió que en el sector hubo "intentos de suspensiones" que el gremio pudo evitar.
"Se ve una merma bastante de trabajo en distintas actividades, principalmente en el sector de transporte de larga distancia y en los repartos", indicó. Y apuntó que las trabas a las importaciones están "golpeando mucho" a la actividad del transportes.
El alto crecimiento de 2010 y 2011, comenzó a desacelerarse desde fines del año pasado. La tendencia, disimulada por la suba del consumo estival vinculada al turismo, se consolidó en el primer trimestre del año. El impacto de la sequía en la evolución de los cultivos de granos gruesos prefiguró un ambiente que contrastaba las buenas cotizaciones internacionales con la pérdida de volumen. La venta de maquinaria agrícola, con una caída de entre un 20 por ciento y 30 por ciento en el primer trimestre, fueron las primeras víctimas. A la hora de la cosecha, la actividad de transporte también sintió el impacto de una situación que combina una caída real de producción con incertidumbre y especulación. Los negocios se demoran, se renegocian contratos y cambian los actores económicos, como sucede por estos días con los alquileres rurales.
Como la inflación no cede, las paritarias públicas fueron austeras y las privadas se dilataron, el desfase entre ingresos y precios desaceleró el consumo masivo. La demanda que aguanta es la de bienes durables que los sectores de ingresos medios y altos compran como alternativa al atesoramiento. El combo, que incluye la crisis fiscal de las provincias y la suba de impuestos y servicios, pegó primero en el interior. En Rosario, el desempleo subió en el primer trimestre y se ubicó a sólo dos décimas porcentuales de los dos dígitos.