Ordenaron detener a dos barrabravas por amenazar a dos hinchas
Dos renombrados líderes de la barra brava de Newell’s Old Boys están siendo buscados por la policía acusados de haber amenazado a los dueños de un minimarket del centro rosarino. Los propietarios del comercio son dos simpatizantes leprosos que dijeron ser opositores a la actual conducción del club.

Miércoles 10 de Diciembre de 2008

Dos renombrados líderes de la barra brava de Newell’s Old Boys están siendo buscados por la policía acusados de haber amenazado a los dueños de un minimarket del centro rosarino. Los propietarios del comercio son dos simpatizantes leprosos que dijeron ser opositores a la actual conducción del club.

La jueza de Instrucción María Luisa Pérez Vara dictó la orden de detención de Roberto Cristian Pimpi Camino y Marcelo Lalo Latorre, que comandan a los hinchas desde la popular del Coloso del Parque. Camino está acusado de amenazas calificadas y coactivas. A su vez, Latorre está imputado de amenazas calificadas.

Los denunciantes son los hermanos Juan Francisco e Ignacio M. Ambos alentaron al equipo rojinegro desde su adolescencia en los partidos que disputaba en el parque Independencia y también viajaban a Buenos Aires para presenciar los encuentros que jugaba como visitante. Fue en esos periplos que conocieron a Pimpi y Lalo. Pero algunos episodios que presenciaron en la tribuna los desalentaron para continuar concurriendo a la cancha. Esto ocurrió cuando algunos de sus amigos fueron golpeados por integrantes de la barra. "El otro motivo por el que no fueron más a la cancha fue cuando apuñalaron a Pimpi" (el año pasado), contó la madre de los muchachos.

Según la mujer, Pimpi yLalo no les perdonaron a los hermanos que hayan dejado de ir a la cancha y comenzaron las intimidaciones. La primera amenaza ocurrió cuando una hermana de los comerciantes participó de un acto opositor al presidente de Newell’s que se realizó en Córdoba y Dorrego. "Cuando mi hija estaba en la marcha recibimos una llamada en la cabina del minimarket en la que nos dijeron que iban a prenderle fuego al negocio", contó la mujer.

A partir de ese momento, las visitas de Pimpi y Lalo al local fueron frecuentes. "Ustedes son unos traidores y cagones", debieron escuchar Juan e Ignacio de boca de los visitantes. A pesar de los aprietes, la mujer resistió los embates de los barras. "Como mis hijos y yo no podemos ir a la cancha, te pido que te vayas, porque yo me reservo el derecho de admisión como vos lo hacés en la cancha", le replicó la mujer.

Armados. El último hecho violento ocurrió a la 1 del jueves cuando un hombre se bajó de un Volkswagen Bora azul. En el vehículo viajaban otras personas. El recién llegado entró al negocio exhibiendo un revólver en la cintura y quiso comprar una cerveza. Ignacio se negó a vendérsela a raíz de la prohibición municipal de vender bebidas alcohólicas en horario nocturno. "Encima de traidor sos cagón", le respondió el cliente.

Los ocupantes del auto comenzaron a merodear por el comercio. Un rato después, apareció Lalo. "Dame una gaseosa", le pidió Latorre al padre de Juan e Ignacio, mientras le mostraba un revólver. El hombre se contactó con la policía y un rato después un policía del Comando Radioeléctrico "enfurecido" por el "maltrato" que dijo haber recibido del muchacho se limitó a decir que hicieran la denuncia en la comisaría 2ª.