Domingo 02 de Mayo de 2010
Buenos Aires. — La Cámara Nacional de Casación Penal anuló el fallo que había absuelto por inimputable a Martín Ríos, conocido como "El tirador serial de Belgrano", y ordenó realizar un nuevo juicio por el homicidio del joven Alfredo Marcenac y seis heridos.
La sala III del del máximo tribunal penal del país apartó al tribunal oral que realizó el debate y ordenó que se sortee uno nuevo, por entender que los jueces no tomaron en cuenta los estudios que decían que el acusado era un "simulador" y porque hubo "graves defectos" en la valoración de la prueba.
En el fallo al que accedió Télam, el camarista Eduardo Riggi sostuvo que el tribunal oral que juzgó a Ríos, actualmente internado en el Hospital Neuropsiquiátrico Borda, "no efectuó un análisis pormenorizado de numerosas constancias obrantes en el legajo de salud del imputado".
De esta manera, Casación le dio la razón al ex fiscal general porteño Fabián Céliz, quien por este tema había rechazado el pedido de sobreseimiento de Ríos planteado por el fiscal Mariano Solessio.
Disidencia. Riggi, cuyo voto fue acompañado por Liliana Catucci mientras que Angela Ledesma falló en disidencia, mencionó los peritajes psicológicos y psiquiátricos efectuados a poco de que Ríos fuera detenido el 14 de julio de 2006 y no analizó lo que surgió del debate oral, cuando 12 peritos dijeron que era un esquizofrénico inimputable y cinco un simulador.
Como ejemplo, mencionó un informe realizado del 17 de julio de 2006 efectuado por la psicóloga Norma Miotto y el médico forense Ricardo Risso, quienes sostuvieron que "no se han detectado en el curso del examen trastornos de sus percepciones y no se hicieron evidentes fenómenos alucinatorios".
Otro estudio del 2 de agosto del mismo año, mencionó que Ríos “se encuentra orientado en tiempo y espacio” y se muestra “colaborador” en sus actividades diarias y no así cuando es entrevistado por profesionales, momento en el que “cambia rotundamente su actitud, abstrayéndose en forma completa”.
Cuando fue internado en el Borda, poco después se hizo un informe que detallaba
que dialogó 45 minutos con su abogado defensor y habló 20 minutos por teléfono con su familia. Sin
embargo, al concurrir una psiquiatra y un psicólogo se mostró “poco comunicativo” y no
respondió a las preguntas que se le formularon, especialmente aquellas que lo pudieran comprometer.
Una luz. “Esto nos da una esperanza más. Alguien leyó con profundidad los groseros
errores que tenía la declaración de inimputabilidad de Ríos. Este asesino tiene que cumplir una
condena y asumir su responsabilidad ante la sociedad”, dijo Adrián Marcenac, padre de
Alfredo.
El fallo también afirmó que el tribunal tampoco tuvo en cuenta la conducta
previa y posterior a los hechos por parte de Ríos. Como ejemplo, citó que el imputado tenía un
permiso de tenencia de armas otorgado en 2000 que vencía en 2005 y que lo renovó en junio de ese
año, lo que indica “un claro conocimiento y comprensión acerca de la necesidad de realizar la
gestión”.
Mala valoración. También remarcó que cuando Ríos fue detenido tras los ataques dio sus datos
personales y se resistió a ser apresado, conducta que “en principio parece propia de quien
comprende que se encuentra en una situación cuanto menos irregular. En suma, advertimos graves
defectos en la valoración de la prueba con relevancia decisiva para dirimir la controversia
planteada, que invalidan la sentencia”, agregó.
El 6 de julio de 2006 Ríos, que se hallaba en la avenida Cabildo y José Hernández de Belgrano, extrajo un pistola Bersa y disparó al menos 13 proyectiles a los ocasionales transeúntes. Marcenac, de 18 años y estudiante oriundo de Necochea, circulaba por la acera y recibió tres balazos que provocaron su muerte, en tanto que en el mismo hecho Diego Claros, Pablo Jagoe, Pablo Arrate, Martín Thiessen, María José Alvarez y Jorge Marchesotti sufrieron heridas de distinta gravedad.