Opinión: Se corre hacia el centro

Domingo 17 de Octubre de 2010

La operación San Lorenzo impulsó a Piñera a la estratósfera de la popularidad. Es uno de esos fenómenos en los que a la oposición sólo le queda margen para acompañar casi sin chistar. Piñera goza el momento. Diciembre de 2013, fecha de la próxima elección presidencial, está lejísimos, pero además él no podrá ir por la reelección. Por otro lado los chilenos son gente muy concreta, así que Piñera sabe que esta semana ya se volverá a la agenda cotidiana: empleo, recuperación del daño dejado por el terremoto, etcétera. Pero queda claro que al presidente chileno su decisionismo arriesgado le pagó con creces (como se sabe, optó por ponerle el cuerpo al rescate cuando sus ministros le aconsejaban correrse, sugiriéndole que allá abajo sólo iban a encontrar cadáveres).

Como hizo hace poco con la ley antiterrorista de la era pinochetista, Piñera parece dispuesto a "correr por izquierda" a la Concertación en materia de seguridad laboral. Esta nueva agenda de seguridad laboral le puede servir ulteriormente para diferenciarse del sector más derechista de su coalición, con el que mantiene una tensa convivencia desde hace años. Que ayer haya dicho en Londres que Chile ya no será recordado como el país de Pinochet sino el de la exitosa aventura de los mineros, es otra señal de este corrimiento al centro.