Odisea de dos jubilados rehenes de un ladrón
Un joven que circulaba en moto tomó ayer como rehén a un matrimonio de jubilados luego de ser descubierto al intentar un asalto en una casa de la localidad bonaerense de Haedo, donde tras cinco horas de resistencia el delincuente fue detenido por la policía provincial.

Lunes 09 de Abril de 2012

Un joven que circulaba en moto tomó ayer como rehén a un matrimonio de jubilados luego de ser descubierto al intentar un asalto en una casa de la localidad bonaerense de Haedo, donde tras cinco horas de resistencia el delincuente fue detenido por la policía provincial.

El jefe de la policía bonaerense, Hugo Matzkin, destacó que tras un llamado al teléfono de emergencias "el patrullero llegó en 20 segundos" y esa celeridad hizo que el hombre se atrincherara en la casa.

Cayetano Calió, ex jefe de Biología del hospital de Haedo, de 85 años, y su esposa, estaban "en perfecto estado de salud" tras haber estado cautivos bajo control del asaltante durante la mañana en su casa, añadió Matzkin.

"El exigía salir con las garantías necesarias para poder entregarse", añadió el jefe policial tras el operativo de rescate que realizaron el grupo Halcón y la fuerza de seguridad provincial.

Matzkin remarcó que en general "lo que piden es poder fugar del lugar pero por supuesto eso no lo podemos permitir. Estaban la fiscal y funcionarios judiciales".

El matrimonio, remarcó, no sufrió golpes y estaba "en perfecto estado de salud y asistido con un equipo de contención" del Ministerio de Justicia y Seguridad provincial.

La toma de rehenes comenzó pasadas las 8 de ayer en una casa de dos plantas de Congreso 819, esquina Ramón Carrillo.

Allí vive un matrimonio de jubilados, que reside en la zona desde hace unos 40 años.

Al parecer, un custodio de una garita cercana a la vivienda observó el accionar del asaltante y denunció el hecho a la policía bonaerense, a través del teléfono de emergencias gratuito 911.

Al poco tiempo, arribaron varios patrulleros al lugar, adonde llegó también el grupo Halcón.

Una de las vecinas señaló que el dueño de casa es un hombre "muy querido y ella es muy buena. Tenían mucho miedo".

"Estamos muy apenados porque es muy buena gente. Gente de trabajo y de esfuerzo que tiene un pasar económico medianamente bueno", resaltó.