"No pueden exigir ambición los que no ponen dinero sobre la mesa"
Los tres días reservados por el mundo para definir un mapa de ruta hacia un modelo de desarrollo sostenible en la cumbre Río 20 se iniciaron ayer en Brasil en un ambiente de más frustración...

Jueves 21 de Junio de 2012

Los tres días reservados por el mundo para definir un mapa de ruta hacia un modelo de desarrollo sostenible en la cumbre Río 20 se iniciaron ayer en Brasil en un ambiente de más frustración que de esperanza, por las escasas definiciones contenidas en el documento final que será adoptado por los líderes y representantes de 193 países.

En tanto, el gobierno brasileño reaccionó ayer a las críticas de países —en especial de la Unión Europea— a la escasa ambición del documento que será adoptado mañana al final de la cumbre Río 20, al advertir que "no pueden exigir ambición los que no ponen dinero sobre la mesa".

"No se puede exigir ambición de acción si no hay ambición de financiamiento. Hay que poner dinero sobre la mesa. Si alguien exige ambición de acción y no pone dinero sobre la mesa, es como mínimo incoherente", disparó el coordinador brasileño de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible, el embajador Luiz Alberto Figueiredo.

Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, inauguró la Conferencia de Naciones Unidas para Desarrollo Sostenible exhortando a los jefes de Estado y de gobierno a no desperdiciar la segunda oportunidad para evitar un desastre, ya que, desde la Cumbre de la Tierra de Río 1992, "el progreso fue muy lento".

"No perdamos esta oportunidad. El mundo nos está mirando para ver si las palabras se reflejan en acciones", afirmó Ban, quien urgió a los líderes a "pensar globalmente y a largo plazo", y advirtió: "El tiempo no está de nuestro lado".

El mismo sentido de urgencia apareció en el discurso que pronunció durante la segunda sesión plenaria: "El viejo modelo de desarrollo económico y avance social está roto. Río 20 tiene la oportunidad de repararlo y definir otro camino", enfatizó.

En una rueda de prensa, Ban admitió además que comparte la frustración de organizaciones no gubernamentales y de países —en especial de la Unión Europea (UE)— por el texto del documento "El Futuro que Queremos": "Sé que a muchos les gustaría un documento más ambicioso, y a mí también me gustaría".

La presidenta de Brasil y de la conferencia, Dilma Rousseff, destacó sin embargo en su discurso las "conquistas" del documento negociado por los diplomáticos de su país, en el que, según apuntó, no sólo se han reafirmado los principios de Río 1992 —entre ellos el de las "responsabilidades comunes pero diferenciadas" —entre países desarrollados y en desarrollo— sino que además se han abierto caminos para un futuro mejor.

La mandataria destacó la decisión de los gobiernos de crear un conjunto de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) a ser alcanzados entre 2015 y 2030 y financiados por un mecanismo que será definido en 2014, la meta de crear un foro mundial de alto nivel para orientar y coordinar estos proyectos y el compromiso de definir un programa de diez años para adoptar modelos sostenibles de producción y consumo.

Pero la gran estrella del primer día de la conferencia fue el flamante presidente francés, François Hollande, quien, aunque se manifestó "un poco decepcionado" por el documento final, dijo que fue a Río para traer un mensaje "de esperanza y confianza".

Hollande destacó que la crisis financiera internacional no puede obstaculizar el proceso de transición hacia una "economía verde".

"Hay quienes piensan que a causa de la crisis se puede dejar de lado la economía verde, pero yo no pienso eso. La economía verde también es una forma de salir de la crisis. Estoy dispuesto a debatir este tema con otros países", expresó el mandatario socialista.

La otra estrella del primer día de la cumbre fue la joven neozelandesa Brittany Trilford, de 17 años, quien abrió la conferencia retando a los líderes internacionales a tomar las decisiones necesarias para asegurar el futuro de las futuras generaciones.

"Tenemos 72 horas para decidir el futuro de mis hijos y de los hijos de mis hijos... Nosotros, la próxima generación, demandamos cambio, demandamos acción para que tengamos un futuro. Confiamos en que en las próximas 72 horas pongan nuestros intereses por encima de todos los otros intereses y con osadía hagan lo correcto... Quiero que piensen por qué están aquí, qué pueden hacer. ¿Están aquí para salvar las apariencias o para salvarnos?", concluyó. l (DPA)

 Cristina volvió

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner llegó ayer a la ciudad brasileña de Río de Janeiro, donde estaba previsto que hablara a las 18, pero regresó a la Argentina para tomar intervención en el marco del desabastecimiento que ocasiona el paro llevado adelante por el gremio de camioneros, según informó el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo.