Domingo 04 de Noviembre de 2012
El abogado José Luis Vázquez es un hábil orador. Su experiencia como fiscal federal le permitió ayer, bajo el abrasador sol de la siesta, enfrentar a los periodistas a la salida de los Tribunales Federales, donde asistió como defensor del comisario Néstor Juan Fernández. El letrado no dejó pregunta sin responder y sostuvo que "no hay elementos que vinculen a mi cliente con la causa" que investigan el juez Carlos Vera Barros y la fiscal Liliana Bettiolo sobre el presunto encubrimiento de policías a narcotraficantes del sur provincial
—¿Cuál es la situación procesal de Fernández?
—El juez le anotició que sigue detenido. Lo cual implica, a mi juicio, que esto es una privación ilegal de la libertad. En el expediente no hay una sola prueba que indique que Fernández tiene algo que ver con este asunto.
—¿Y por qué quedó preso?
—Fernández, como jefe de una dependencia, tenía una clave para averiguar dominios en el Registro Nacional de la Propiedad del Automotor que usaban él, su subjefe y tres efectivos más. Tanto el nombre de usuario como la contraseña estaban pegadas en la computadora de la División. Entonces me pregunto: ¿Por qué Fernández? ¿Qué hay detrás de todo esto? Esto no es un proceso, es una maniobra, marketing judicial. Esto es vedettismo revisteril de la Justicia. Lo que pasa hoy acá nos debe avergonzar a todos.
—¿Fernández dijo que la clave estaba "socializada"?
—No solamente estaba socializada en esa oficina. Sino que otras oficinas que no tenían clave, porque no es algo que se les entregue a todas las dependencias, se la pedían a título de colaboración para alguna investigación. Es más, esa clave la llevó Fernández desde Rosario porque en Venado Tuerto, uno de los lugares más infectados por el narcotráfico, la Dirección de Drogas no tenía clave para averiguar dominios. Y la llevó Fernández. Y nunca en la historia de la Dirección de Drogas de Santa Fe hubo tantas investigaciones exitosas y procedimientos como cuando estuvo Néstor Fernández ahí. ¿Por qué se piensan que Fernández era jefe de la comisaría 2ª? ¿Por qué es lindo? No. La autoridad policial le entregó ese destino importante en retribución a sus esfuerzos en la investigación y la persecución de los delincuentes.
—¿Pero la defensa de Tognoli aportó un documento con la firma de Fernández recibiendo la clave?
—Te doy un ejemplo para que se entienda bien. A vos en el diario te dieron un grabador, pero lo usa toda la redacción. Vos te hiciste cargo del grabador por que sos jefe de la sección y firmás. Pero después al grabador le pasa algo y te traen a vos a declarar aunque lo usaron 15 periodistas. Esto es algo parecido. El recibe la clave como integrante de la fuerza policial. Después esa clave la pegó en la computadora de la Dirección con el número de clave y contraseña como un elemento de trabajo. Además, que importancia tiene tener la clave para averiguar el dominio en el Registro. Vas al Registro, firmás un formulario 02, pagás 25 pesos y te dan el número de dominio. Tampoco es que tenía la llave del quinto tesoro de Israel.
—¿El era titular de la clave?
—No era el titular. La clave era un elemento de trabajo que estaba a disposición de toda la Dirección y la Brigada. De eso se trata. El no era el titular. No era algo que él llevara en el bolsillo. Cuando él va a Venado Tuerto la Brigada no tenía clave y se lleva la que tenía en Rosario. Es la clave que tenía cuando trabajaba en drogas de Rosario.
—¿Eso quiere decir que en algún momento Venado y Rosario tuvieron la misma clave?
—Por algún momento las dos se movían con la misma clave.
—La defensa de Tognoli dice que Fernández uso esa clave para averiguar los autos que seguían a Ascaíni
—Lo que dice Eduardo Jauchen (abogado de Tognoli) es que desde la clave recibida por Fernández se hizo la consulta en relación a los autos que seguían a Ascaíni. Y es cierto. Villa Cañás es un pueblito. Ascaíni vio que dos chatas lo seguían y llamo al cabo Quintana para que le averiguara. «Che me están siguiendo dos chatas. ¿Averiguame quiénes son?». Y se lo averiguó.
—¿A usted le parece un procedimiento normal?
—En el contexto social de Villas Cañás, me parece que es algo absolutamente normal.
—¿Se sabe desde qué computadora se hizo la consulta? ¿Hay un IP en el expediente?
—No lo percibí ni está en la intimación del hecho. No dicen haber pasado información desde la computadora con tal IP y que está en tal lugar, según el inventario de la policía.
—¿Cuáles son sus próximos pasos?
—Esperamos que el juez califique los hechos, que haga una calificación técnica, y en base a eso seguiremos. Pero no sé que va a hacer el juez porque no hay ningún elemento que vincule a Fernández. Yo le pregunté cuando terminé de leer el expediente por qué está preso Fernández, cuáles son las pruebas y si tiene otros elementos que no estén en el expediente y me dijo que todo lo que tenía es lo que está allí. Y allí no hay nada.
—¿Pudieron presentar alguna prueba para apuntalar estos dichos?
—A la nada ¿cómo se la combate? Yo digo que vos robaste un banco en París en 1997 y te llevaste 800 mil euros: ¿Cómo te defendés? Ante la nada no hay defensa. La mejor forma de acusar a alguien es hacerlo falsamente porque lo dejás sin defensa. Toda acusación necesita una punta o un indicio. Aunque sea minúsculo. Acá no la hay.
—¿Qué medidas pidió?
—Inmediatamente pedí la excarcelación y que mientras esto se resuelva Fernández sea alojado en condiciones humanas. Porque dormir en una habitación de dos por dos metros llena de mosquitos, en un colchón de goma espuma sin funda, sin ropa de cama y sin comida es inhumano.