Lunes 30 de Noviembre de 2009
El violento episodio ocurrido una semana atrás en Villa Gobernador Gálvez en el que fue
apuñalado Maximiliano López, un muchacho de 21 años, fue presentado por la policía como la
derivación de un pedido de cobro de “peaje” por parte del muchacho al agresor, pero sus
familiares lo refutaron tajantemente. Lo allegados tampoco pueden explicar cuál fue la motivación
del suceso, a pesar de que conocen al agresor.
El hecho estaría enmarcado en una secuencia de cruces violentos entre
barrabravas en la zona sur de Rosario y Villa Gobernador Gálvez, aunque los familiares del joven lo
niegan. Esta teoría está sustentada por un pariente de López, quien dijo que el atacante, Julio T.,
integraba la barra de Newell’s liderada hasta diciembre pasado por Roberto Pimpi Camino.
Cristina López, la madre de Maximiliano, negó que su hijo formara parte
de ese grupo de hinchas. Pero admitió que “hasta hace un año” el muchacho concurría con
Julio T. al Coloso del Parque para alentar al equipo leproso. “El no integraba la barra de
Pimpi. Simplemente se juntaba en la esquina con otros pibes para ir a la cancha como cualquier
hincha”, expresó.
A su vez Joana Monje, la hermana de Maximiliano, negó con énfasis que el
muchacho cobrara peaje en el barrio Pueblo Nuevo. “Nos dolió que la policía dijera eso porque
no es cierto”, afirmó. Y dijo que su hermano se gana la vida trabajando como albañil con el
padre.
Primer relato. Todo ocurrió a las 23 del domingo 22 en Edison 440, entre Alvear e
Intendente Andrew, de Villa Gobernador Gálvez. En ese lugar vive Julio T., de 52 años. Según un
vocero policial, el episodio se desató cuando el hombre regresaba a su casa y se topó con un grupo
de vecinos del mismo barrio que le habrían exigido dinero para que dejarlo pasar. Esto habría
enfurecido al hombre y entonces se generó una discusión que terminó cuando le hundió un cuchillo a
López en el pecho.
El agresor alcanzó a escapar, mientras que Maximiliano fue trasladado al
Hospital Provincial de Rosario. Poco después, familiares del muchacho arrojaron piedras a la casa
del atacante y amenazaron con prenderle fuego. A unos cien metros de allí, en Alvear al 1100,
finalmente fue detenido Julio T.
Ayer al mediodía, Maximiliano estaba internado en terapia intensiva,
aunque en estado “estable”. “Tuvieron que operarlo porque la cuchillada le cortó
la arteria torácica interna”, explicó Cristina.