Murió un hombre baleado en oscuro hecho
Un hombre de 36 años que había sido atacado a balazos el 18 de octubre pasado en el barrio 7 de Septiembre murió el martes en el Hospital de Emergencias donde estaba internado desde aquel día. Hasta anoche, los pesquisas no habían determinado el móvil del episodio, pero presumían que todo fue una venganza.

Jueves 03 de Diciembre de 2009

Un hombre de 36 años que había sido atacado a balazos el 18 de octubre pasado en el barrio 7 de Septiembre murió el martes en el Hospital de Emergencias donde estaba internado desde aquel día. Hasta anoche, los pesquisas no habían determinado el móvil del episodio, pero presumían que todo fue una venganza.

Hasta ahora los investigadores sólo tienen la versión del suceso a través del propio relato del hombre fallecido, Eduardo Fabián Blanco, de 36 años. Tras el ataque, el hombre fue derivado al Policlínico San Martín y allí, esa misma noche, pudo contarle a la comisaria Verónica Salellas (jefa de la subcomisaría 21ª) que cerca de las 22 de aquel día de octubre estaba parado junto a una bicicleta en la puerta de su casilla, situada en una villa de García del Cossio al 200 bis. En ese momento, según dijo, pasaron dos motociclistas y le dispararon sin que haya habido un diálogo previo. "En ningún momento me dijo que conocía a los autores del hecho", comentó la oficial.

Poco después, Blanco fue derivado al Hospital de Emergencias, donde los médicos comprobaron que uno de los proyectiles le había atravesado el estómago, otro el muslo y el restante le impactó en el rostro. En el Heca fue operado y, según una fuente policial, le realizaron una colostomía. Tras 44 días de internación, su vida se apagó el martes. "En realidad no sufrió lesiones tan graves. Lo que puede haber ocurrido es que haya tenido complicaciones por problemas de salud anteriores", comentó la comisaria Salellas.

Hasta ayer, los investigadores no contaban con testigos del violento suceso. Algunos vecinos dijeron a la policía que no conocían detalles del episodio y otros señalaron que cuando salieron a la calle a raíz de que escucharon detonaciones, sólo distinguieron al muchacho baleado tirado en la vereda. La única certeza que tienen los pesquisas para sustentar la hipótesis de la venganza es el abultado prontuario que tenía Blanco por robos y robos a mano armada que lo hicieron transitar los calabozos de varias comisarías.

Enigma

Carlos Ramírez, un indigente de 68 años que el 24 de septiembre pasado había sigo golpeado con brutalidad en una obra en construcción de la zona noroeste de la ciudad falleció en el Heca, donde estaba internado. Hasta el momento se desconocen los motivos de la agresión y mucho menos a sus autores. Nadie reclamó su cuerpo en la morgue.