Jueves 30 de Octubre de 2008
El hijo de un supermercadista chino que estaba internado tras recibir un balazo en la cabeza murió ayer en el Hospital de Emergencias. El ataque estaría relacionado con una venganza vinculada con la denominada mafia china, pero hasta anoche los pesquisas no tenían pistas que conduzcan a los autores del crimen. Tampoco tenían certezas para fundamentar la motivación del suceso. "Son sólo presunciones", sostuvo un oficial de la Jefatura de la policía rosarina.
Cou Lin Fhi tenía 22 años y falleció cerca de las 13 de ayer en la sala de neurocirugía del Hospital Clemente Alvarez. Había recibido un balazo debajo de la oreja derecha y los médicos no pudieron extraerle el proyectil. El suceso ocurrió cerca de las 17.45 del jueves pasado en un supermercado situado en Callao al 5600, en la zona sur de la ciudad.
El episodio ocurrió cuando en el local había varios clientes. También estaban los padres, un hermano y un cuñado del muchacho asesinado. En ese momento dos hombres con rasgos occidentales llegaron al negocio: uno se quedó apostado en la puerta y el otro avanzó directamente hacia donde estaba Cou Lin Fhi, junto a una góndola, y le disparó un tiro. Tras el ataque, los agresores escaparon corriendo hacia la calle Sánchez de Bustamante.
Una fuente policial señaló que la familia de Cou Lin Fhi había llegado a Rosario hacía quince días desde la Capital Federal después de adquirir el negocio. Hasta ahora, la hipótesis más firme de los investigadores gira en torno a una venganza vinculada con su instalación en la ciudad, pero, según confió un pesquisa, hasta ahora no hay elementos de prueba para convalidarlo
La investigación del caso quedó a cargo de la comisaría 21ª y de la Brigada de Homicidios. Un vocero policial indicó que, en esa seccional, prestaron declaración tres ciudadanos chinos: el anterior dueño del supermercado y dos empleados, pero no aportaron ningún dato relevante para la causa. "Les tomamos declaración, con la ayuda de un intérprete, pero no dijeron nada. Son muy cerrados y no abrieron la boca", explicó el vocero consultado.
A su vez, los pesquisas esperaban que, en la autopsia, los médicos extraigan el proyectil alojado en la cabeza para poder determinar el calibre.