Lunes 04 de Febrero de 2013
El candidato presidencial y ex general paraguayo Lino César Oviedo murió al caer e incendiarse su helicóptero, luego de participar en un acto político la noche del sábado en la ciudad de Concepción, a 500 km al norte de Asunción. Su cuerpo, el de su guardaespaldas y el del piloto fueron encontrados calcinados en las proximidades de la aeronave siniestrada, que cayó cuando viajaba hacia Asunción. No se conocían las causas de la caída del aparato, pero algunos allegados no dudaron en citar la posibilidad de un complot. Los seguidores de Oviedo, que lideraba una agrupación escindida del tradicional Partido Colorado, se reunieron espontáneamente ayer en Asunción y otras ciudades para expresar su dolor y desconcierto. Oviedo era candidato presidencial para las elecciones del próximo 21 de abril, aunque los sondeos lo mostraban lejos de liderar las preferencias populares.
"Nos cuesta mucho aceptarlo. No se puede creer", dijo entre lágrimas el senador Herminio Chena, estrecho allegado de la familia. Chena consideró prematuro especular sobre si el siniestro fue consecuencia de un accidente o de un sabotaje. Pero Diego Galeano, hermano del custodio fallecido Denis Galeano, dijo a la agencia de noticias francesa AFP que "hay fuertes sospechas de que el helicóptero fue acribillado". Sin embargo, Fabiola Oviedo, diputada de Unace e hija del líder político, afirmó que el aparato se desvió a causa de una tormenta.
La tragedia se produjo en coincidencia con el 24 aniversario de la caída del dictador Alfredo Stroessner, al que Oviedo capturó de propia mano la madrugada del 3 de febrero de 1989 en su búnker presidencial, suceso con el que concluyeron 35 años de régimen autoritario. Oviedo, por entonces un coronel, intimó personalmente la rendición a Stroessner.
El presidente Federico Franco informó, tras asistir a misa en las afueras de Asunción, que decretó tres días de duelo oficial a partir de hoy. Asimismo, expresó su tristeza "porque falleció un protagonista clave de una parte importante de la historia política del país". Jorge Oviedo, presidente del Congreso y que no es pariente del fallecido, anunció que "el velatorio de los restos mortales, lastimosamente, se harán con ataúd cerrado en su residencia. El lunes, camino al cementerio el cortejo se detendrá en el local de Unace (el partido Unión Nacional de Ciudadanos Eticos que fundó Oviedo en 2.000) para que los afiliados lo despidan".
La ministra de Defensa, María Liz García, viajó hacia el lugar del accidente "en compañía de la diputada Fabiola Oviedo, y pudimos comprobar que la aeronave quedó desintegrada. Pobladores de la zona del accidente refirieron que el sábado de noche sólo escucharon una fuerte explosión". La torre de control del aeropuerto de Concepción confirmó, según la ministra, que el piloto comunicó el desvío de ruta debido a la inestabilidad climática a las 21, siendo el último contacto radial. Estos datos parecieron alejar la hipótesis del sabotaje planteada por Galeano.
Semblanza. Oviedo fue un caudillo que irrumpió en el escenario político paraguayo en 1996, siete años después de derrocar al dictador Stroessner (1954/89). El respeto que se ganó por ese hecho lo marcó como un hombre temible, una fama que lo empujó a una carrera meteórica, de coronel a general jefe del ejército, hasta llegar a candidato a presidente por el partido Colorado en las elecciones de 1998. En esos comicios figuraba al frente en los sondeos, pero dos meses antes de las elecciones su adversario político interno, el presidente Juan Carlos Wasmosy (1993/98), lo acusó de intento de golpe en 1996 y una corte marcial lo condenó a 10 años de prisión. Es que Oviedo no era aceptado por la cúpula partidaria y las elites coloradas.
Con Oviedo preso y bajo el lema "Cubas al gobierno, Oviedo al poder", Raúl Cubas triunfó en los comicios de 1998 con 54 por ciento de los votos. Cubas liberó a su mentor político al asumir, pero Oviedo fue enviado nuevamente a la cárcel apenas días después, el 24 de marzo de 1999, al día siguiente de la muerte en un atentado del vicepresidente Luis María Argaña. Cuatro días más tarde, el 28 de marzo de 1999, Cubas fue derrocado y acusado junto a Oviedo por la muerte de Argaña y de siete manifestantes antigubernamentales. Oviedo huyó a la Argentina a bordo de un avión y allí logró el asilo político por un tiempo (ver página 32). Luego de su peripecia por Argentina y Brasil, donde el Tribunal Supremo rechazó el pedido de Asunción de extraditarlo y lo liberó de culpas, Oviedo regresó a su país. El 29 de junio de 2004 fue detenido al llegar al aeropuerto internacional de Asunción. El 6 de setiembre de 2007 fue liberado luego de que una corte militar confirmara el fallo absolutorio del tribunal brasileño.
Restitución de derechos.La Corte Suprema de Justicia de Paraguay le restituyó todos sus derechos políticos y lo habilitó a competir como candidato presidencial en 2008, cuando con la Unace ocupó el tercer lugar con 22 por cientos. Oviedo decía que se presentaría por última vez en los comicios del próximo 21 de abril, y que dejaría después la política en manos de sus hijos Ariel y Fabiola, ambos diputados. Su estrella política ya estaba en el ocaso.
El analista Daniel Ortiz Granada consideró que con Oviedo "desaparece el último caudillo político, porque el sistema democrático, a través de la pluralidad y elecciones internas, los fue eliminando. Oviedo fue un caudillo hegemónico, porque fundó su propio partido, designó candidatos a vicepresidente, diputados, senadores y gobernadores departamentales de acuerdo con su gusto y preferencia. El mismo se autodesignó presidenciable... aunque, según las encuestas, estaba lejos de ganar", apuntó. El ex militar no era favorito de cara a los comicios de abril. El encuestador Enrique Chase informó que el estudio más reciente colocaba a Oviedo en un quinto lugar con 7,9 por ciento. Horacio Cartes del Partido Colorado aparece en primer lugar con 37 por ciento de las preferencias.