Muertes y misterio en Amenábar
Un hombre de 74 años asesinó a puñaladas a una mujer, cuarenta años menor que él, y se quitó la vida colgándose de un árbol en el patio de su casa. El hecho conmocionó a la pequeña localidad de Amenábar.

Miércoles 09 de Octubre de 2013

Un hombre de 74 años asesinó a puñaladas a una mujer, cuarenta años menor que él, y se quitó la vida colgándose de un árbol en el patio de su casa. El hecho conmocionó a la pequeña localidad de Amenábar, ubicada en el extremo suroeste de la bota santafesina, donde viven unos 2 mil vecinos que ayer amanecieron con la triste noticia de la doble muerte cuyos motivos anoche seguían siendo un misterio.

Todo ocurrió alrededor de las 9 de la mañana de ayer en una casa de Mitre 244, de la mencionada localidad, donde vivía Claro Díaz, de 74 años. Según fuentes policiales, en el epílogo de una discusión el hombre asesinó con al menos 14 puñaladas a Griselda Caminos, de 38 años y madre de cinco criaturas. Tras ello se mató colgándose de una planta en el patio de su casa.

Díaz conocía tanto a Griselda como al marido de la mujer ya que todos trabajaban en la estancia La Calma, ubicada en el distrito de Amenábar. La mujer se desempeñaba como personal doméstico y su esposo trabajaba en labores rurales mientras que Díaz era jubilado de ese establecimiento rural.

Ayer ningún vocero quiso avanzar sobre los motivos del cruel desenlace ya que no se presuponía una relación amorosa entre los involucrados. Lo concreto es que ayer a la mañana los vecinos pudieron ver desde la calle el cuerpo sin vida de don Díaz y dieron aviso al personal de la subcomisaría 14ª, desde donde una comitiva al mando del comisario Cristian Centurión se dirigió hacia la vivienda. Previamente, el hombre había ido a la casa de un vecino al que le habría confesado: "Me mandé una cagada". Tras lo cual regresó a su vivienda para terminar con su vida.

Una vez en el lugar los policías confirmaron que el hombre sestaba sin vida y al ingresar a la casa hallaron a Griselda tirada en la cocina, en medio de un charco de sangre, y ya sin vida. Los pesquisas también hallaron rastros de sangre en el dormitorio del hombre y en otras partes de la casa. Junto al cuerpo de la mujer había una cuchilla de 17 centímetros de hoja.

Grisleda tenía cinco hijos con su marido quien anoche seguía sumido en un estado de shock y "sin entender lo que pudo haber pasado" para semejante desenlace ya que tante él como su mujer tenían una relación de amistad con el asesino, según dijeron las fuentes.

El caso es investigado por el juzgado de Instrucción de Rufino, a cargo de la jueza Lorena Garín, y el fiscal es Pablo Bujanich. Cabe destacar que el victimario presentaba heridas en su cabeza producto de golpes que presuntamente recibió de parte de Griselda en una alocada defensa con un elemento contundente.