Viernes 25 de Enero de 2013
Un adolescente mató ayer a puñaladas a un hombre que momentos antes había intentado abusar sexualmente de su hermana menor y prendido fuego a su abuela en una casa de la localidad bonaerense de San Bernardo, informaron fuentes policiales. La anciana permanece internada en grave estado.
El hecho ocurrió ayer a la mañana en una casa de Salta al 2500, a unas ocho cuadras de la playa y a tres de la principal avenida de San Bernardo, en la costa atlántica bonaerense, a las 11.30, cuando llegó a la vivienda un hombre identificado como René Fabián Arnijas (36), oriundo de la provincia de Santiago del Estero y quien habitualmente realizaba tareas de mantenimiento en el lugar.
En ese momento, en el interior de la casa estaban un adolescente de 16 años, su abuela de 88, una hermana de 12 que descansaba en su habitación, y otro pariente que también dormía, en tanto que el padre de los dos chicos estaba en su lugar de trabajo.
Los investigadores creen que Arnijas comenzó a consumir cocaína y a "chatear" por la computadora hasta que sorprendió a la chica que dormía para abusar sexualmente de ella.
La maniobra fue advertida por el hermano de la niña que intentó detener a Arija pero éste lo redujo al chico y lo ató.
"Estábamos tomando mate afuera (de la casa) cuando salió la nena corriendo por el pasillo, desnuda, y el hombre detrás, corriéndola, desnudo, y la nena pedía «auxilio, socorro, me quieren violar»", contó una vecina llamada Beatriz.
La mujer precisó que en ese momento la nena tenía una toalla y una remera en el cuello, por lo que ella la tomó y la puso a resguardo y la vistió, mientras que el agresor volvió a entrar a la casa, roció con solvente varios lugares y a la abuela de los hermanos, quien se moviliza en silla de ruedas y a pesar de ello también quiso evitar los ataques, y la prendió fuego con un encendedor.
Desesperado, el adolescente zafó de sus ataduras y se trenzó en una pelea con Arnijas, quien recibió varios puntazos. El chico, bañado en sangre, salió afuera pidiendo auxilio.
Cuando los primeros policías arribaron al lugar, uno de ellos rescató de entre las llamas a la anciana mientras que sus compañeros hallaron a Arnijas muerto. Al lado, habçia restos de la cocaína.