Matan a golpes en un departamento céntrico a un empleado de la Aduana
Un sumariante de la Aduana fue hallado asesinado ayer a la mañana en el departamento céntrico donde vivía con una prima, con varias prendas de vestir amarradas al cuello, las manos atadas, el rostro desfigurado a golpes y marcas de haber sufrido un brutal castigo. El empleado estaba vestido con ropa interior de mujer. Los investigadores creen que lo atacaron para cometer un robo porque de la casa faltaron productos de electrónica...

Lunes 11 de Enero de 2010

Un sumariante de la Aduana fue hallado asesinado ayer a la mañana en el departamento céntrico donde vivía con una prima, con varias prendas de vestir amarradas al cuello, las manos atadas, el rostro desfigurado a golpes y marcas de haber sufrido un brutal castigo. El empleado estaba vestido con ropa interior de mujer. Los investigadores creen que lo atacaron para cometer un robo porque de la casa faltaron productos de electrónica. Anoche se determinó que murió a causa de un fuerte traumatismo de cráneo.
  El cuerpo de José Luis Conde, de 38 años, fue hallado sin vida en la cocina de su casa por una amiga que los domingos acostumbraba desayunar con él y con la prima de la víctima, quien la noche anterior al crimen no estuvo en la casa. La joven llegó al pasillo de Laprida 1062, subió las escaleras y encontró entreabierta la puerta de entrada a la vivienda. Tendido en el piso de la cocina encontró a Conde, quien estaba boca arriba y tenía las manos atadas delante del cuerpo con un trapo.
  En el tobillo derecho tenía envuelto otro trozo de tela. Según una fuente policial, daba la impresión de que habían intentado atarlo también de los pies, aunque sin éxito. Estaba vestido con una bombacha, un corpiño y una camisita de tul.
  En el cuello tenía amarrados con un nudo simple una campera, un vestido y una calza negra. La cara del empleado estaba desfigurada a golpes, que no aparentaban haber sido efectuados con un objeto contundente sino “directamente a trompadas”. “El rostro estaba destrozado, tenía los ojos negros de tanto que le pegaron”, describió una fuente de la investigación, que está a cargo de la Brigada de Homicidios y la comisaría 1ª.
Equívocos. Conde era empleado de la Aduana, donde según las fuentes trabajaba como sumariante. En un primer momento se dijo que era abogado de la Afip, aunque más tarde ese dato fue desmentido por un oficial de Jefatura.
  Desde temprano, fuentes de la fuerza indicaron que el muchacho también era transformista e incluso deslizaron que el año pasado había obtenido en Mendoza el tercer premio de un concurso de drag queens (hombres que se visten y actúan como mujer con un estilo exagerado, con fines artísticos o de entretenimiento). Pero fuentes judiciales señalaron anoche que en la causa no existe constancia alguna de que la víctima se dedicara a esa disciplina artística. Remarcaron que era una persona muy discreta y reservada con su vida privada.
  
El hallazgo. Alrededor de las 9.30 de ayer una amiga de la víctima llegó hasta el departamento de Conde, situado sobre el local del Sindicato y Mutual de Obreros y Empleados Tintoreros, Sombrereros y Lavaderos, y flanqueado por el Sanatorio Laprida y el Hotel Romijor. La joven ingresó al pasillo y subió una escalera que gira hacia el departamento donde vivía Conde. La puerta, situada en un descanso de la escalera, estaba semiabierta. La chica les dijo a los policías que esto le resultó llamativo, aunque no sabía cuántas personas podrían tener llave de la vivienda.
  La casa consta de un hall desde el cual se reparten dos habitaciones con salida a los dos balcones que dan al frente, donde la mañana de ayer, en contraste con la dramática escena del interior, podía verse una solitaria reposera junto a una planta mustia. A un costado de los dormitorios está el baño y, en el otro extremo del departamento, la cocina.

Con saña. Los detectives hallaron manchas de sangre en una de esas piezas y en el hall, lo que indicaría que “lo arrastraron por toda la casa”, pero estiman que el golpe letal fue asestado en la cocina, donde quedó el cuerpo. La vivienda estaba toda revuelta y Conde tenía señales del maltrato sufrido en la cara, los codos y las piernas.
  En un primer momento no estaba claro si había muerto por asfixia mecánica (dado que tenía ropa anudada al cuello) o por el golpe en su cabeza. Desde tribunales indicaron anoche que el deceso fue provocado por a un fuerte traumatismo de cráneo.   
  Tras toparse con semejante cuadro, la amiga de Conde llamó a la policía y convocó a la prima del empleado. Los tres solían desayunar juntos los domingos. Cuando la familiar de la víctima llegó, a simple vista detectó que de la casa faltaban una notebook, una filmadora, un mp5 y un celular V3. Para los policías y el entorno del juez de Instrucción en feria, Javier Beltramone, al hombre lo sometieron a ese castigo y lo mataron para robarle.
  Para la policía, el homicida podría ser un acompañante ocasional del empleado que, luego de un encuentro íntimo, aprovechó para asaltarlo. De acuerdo con los investigadores, horas antes del ataque la víctima había mantenido relaciones sexuales. Conde había estado pareja con un hombre pero el vínculo se había cortado tiempo atrás. Según las fuentes, al momento del ataque el ex novio de Conde se encontraba de viaje y tenía previsto regresar ayer.
  En la cuadra no escucharon gritos y sólo una vecina brindó un dato del que tomaron nota los investigadores: dijo que alrededor de las 7 escuchó “quejidos como de dolor” en la casa del sumariante. Esto coincide con el horario estimado de la muerte de Conde, quien según el médico forense que examinó el cadáver falleció unas tres horas antes del hallazgo del cuerpo.