Domingo 16 de Mayo de 2010
El tapizado de un auto que quedó marcado en las piernas de Leonela Aguirre, una nena de 10 años
que fue violada y ahorcada en marzo pasado en la ciudad chubutense de Puerto Madryn, es una prueba
clave contra el único detenido por el caso.
El estudio fue efectuado sobre el vehículo de Pablo Bell, de 37 años,
quien se supone interceptó a la chica cuando volvía de la escuela, la llevó a su casa, abusó de
ella y luego la trasladó hasta el contenedor donde fue hallada asesinada.
Luego de que Bell fuera detenido, el fiscal Daniel Báez dispuso varios
peritajes en la causa, entre ellos en la cupé Renault Fuego de Bell, en la cual se halló un cabello
compatible con el de Leonela que está siendo sometido a estudios de ADN.
“Peritos de Rawson advirtieron que la butaca trasera de ese auto,
que poseía un tapizado casero similar a una alfombra, puede reclinarse hacia adelante para que el
baúl se agrande y determinaron que la niña estuvo allí”, explicó un vocero de la causa.
Los expertos compararon el tapizado con las marcas que presentaban en la
autopsia las piernas de la nena: un diseño tramado con rectas en diagonal de tres milímetros de
separación. “La víctima fue trasladada, retenida o depositada en el vehículo con vida o
posterior a su muerte”, señala el peritaje.
Se hizo un escalamiento fotográfico con el software Autocad, que tiene
una función matemática precisa, y luego se midió la marca en una de las piernas de Leonela, lo cual
arrojó un patrón compuesto por líneas paralelas separadas entre sí por tres milímetros, como el
tapizado.
Ese patrón también se corroboró mediante un proceso con gel especial y
con arena fina, con idéntico resultado.
Leonela fue vista con vida por última vez el 17 de marzo, cuando cerca
de las 17 se fue sola de la escuela a su casa, situada a pocos metros.
Tras conocerse el crimen de Leonela, más de cinco mil personas marcharon
por el centro de Puerto Madryn en reclamo de justicia.
Una testigo clave observó con claridad cuando la nena estaba por ingresar al
domicilio junto con un hombre de similares características a las de Bell. Tras esa declaración, el
acusado fue detenido y cumplió prisión preventiva, hasta que el 23 de abril la Cámara le concedió
arresto domiciliario porque por entonces no había pruebas suficientes para considerarlo autor del
hecho. l