Sábado 01 de Octubre de 2011
Es una vergüenza la forma del accionar de Cablevisión. Soy jubilado y discapacitado (enfermedad neurológica que afectó mis piernas), desde hace mucho tiempo. Contraté dos paquetes de películas en Cablevisión, ya que la TV es mi único medio de entretenerme y anoticiarme de los acontecimientos que ocurren en el país. Desde hace unos días estoy sin televisión y luego de hablar con no menos de nueve personas de la empresa se llega a la conclusión que los conversores colocados (2) tienen una falla en el disco. Lo cierto es que ningún jerárquico quiere recibir el reclamo, siempre atienden jóvenes, algunos correctamente y otros directamente mal. Me contestan: "Ya hemos pasado su problema al área técnica, mañana le irán a arreglar el desperfecto". Solicito que sea de mañana ya que telefónicamente me dan a elegir. Es más, con el último joven que me atendió, pactamos entre las 12 y las 13. En tal sentido a las 11,30 del día indicado les recordé lo prometido. Aún sigo esperando que cumplan con su palabra; seguramente vendrán cuando ellos quieran. Le recuerdo al lector, que es un servicio pago, para nada económico, y en el caso que usted, señora o señor, se demore en el pago, le cobran un recargo. (siempre pagué por adelantado): Pero, en tal caso, ¿por qué no le descuentan los días en que a uno lo dejan sin el servicio contratado por incumplimiento de la empresa? Aquí en Rosario las empresas de TV por cable se repartieron la ciudad como patrones de estancia, es decir, uno no puede contratar la que quiere, sino la que le toca por la zona en que uno vive. Si pretendemos ser un país de primera, comencemos por corregir la pequeñas grandes cosas. En mi caso es absolutamente injusto (seguramente habrá casos similares). Ojalá la Defensoría del Pueblo tome cartas en el asunto.
Gustavo Sandiano / DNI 8.444.709