Viernes 05 de Diciembre de 2008
La diva del pop Madonna entregó anoche un show de una calidad notable, por la música y la puesta en escena, ante unas enfervorizadas 70 mil personas que se dieron cita en el estadio de River Plate, tras la frustración del postergado show de anteanoche.
Ante un Monumental cubierto por más de 70 mil personas, en su mayoría treintañeros nostálgicos, fans de todo tipo y clases sociales, la cantante estadounidense puso en marcha la serie de conciertos más esperados del año.
De una lista de 23 temas, Madonna abrió con "Hard Candy", que le da título a su último disco. Ingresó al escenario dentro de un cubo y luego se convirtió en una serie de pantallas, ante la sorpresa de la gente.
Luego de "Hard Candy" le dio paso a "Beat Goes on", que en el disco canta junto a Pharrel Williams, de los Neptunes, y que produjo el afamado productor estadounidense de hip hop Timbaland.
En esta primera etapa del show, más hip hopera, los temas estuvieron enganchados y ella no le dio descanso a la gente, sacudiéndola desde un principio.
Con los músicos ubicados a los costados del escenario para darle el centro del tablado a Madonna y a sus bailarines, la mirada de todos los presentes se concentró en la cantante, que también bailó sobre una pasarela en forma de lengua que se metía en el campo.
A diferencia de los shows más rockeros, en este concierto la atención estuvo concentrada sobre el escenario y sobre Madonna; y el público, que no llevó banderas ni bengalas, jugó un rol pasivo, el de espectador. Igualmente, la gente tuvo un rol importante en este concierto, que se repetirá hasta el lunes, ya que la diva tiene decidido filmar el DVD de la gira "Sticky y Sweet" en la Argentina. En su tercera canción, "Human Nature", del disco "Bedtime Stories" (1995), Madonna se colocó en el centro del escenario con su guitarra Gibson Les Paul negra, a la que sólo le arrancó tres acordes para demostrar que todo gira en torno a ella.
En algunos momentos Madonna demostró que sigue siendo una mujer muy sexy y que puede jugar perversamente —como en el viejo y bailable "Born Into the Groove"— a saltar la cuerda vestida de colegiala.
A lo largo de la noche —en la que Madonna no se olvidó de mencionar a la Argentina y a Buenos Aires— fueron pasando el discotequero "Vogue", "Heartbeat", "Borderline", "Music", "Rain" y los clásicos "La Isla Bonita" y "Like a Prayer", entre otras canciones. El show tuvo un marco notable de superproducción ya que la diva vino acompañada de un staff de 220 personas, entre músicos, bailarines, maquilladores y el equipo de producción. El escenario mide 83 metros de ancho por 42 de largo, con un tablado más pequeño conectado con una lengua de 17 metros de largo y 12 de ancho. Para los efectos de iluminación utilizaron 9 lásers y 25 reflectores de alta potencia entre otro tipo de luces especiales.
Llanto y disculpa.
La cantante estadounidense Madonna pidió "disculpas por los inconvenientes que haya causado" y dijo que "lloró" al enterarse de la postergación y reprogramación de sus conciertos en el estadio de River Plate.
Madonna envió personalmente una carta a sus seguidores, que fue difundida ayer por la oficina de prensa de organización de sus recitales en la Argentina. "Estoy muy decepcionada por haber tenido que cancelar mi show de anoche. Realmente estaba ansiosa por comenzar con el primero de los cuatro recitales en la Argentina", dijo en el escrito.
Y añadió: "Cuando me entere de que debido a la demora en los vuelos mis equipos no llegarían a tiempo, lloré".
"Afortunadamente, estoy en condiciones de reprogramar el recital y pido disculpas por los inconvenientes que haya causado", sostuvo. Por último, la intérprete de "La isla Bonita" dijo a sus seguidores: "Espero verlos en el estadio de River Plate durante el fin de semana largo. Con amor Madonna".
El recital de anteayer fue suspendido y reprogramado para anoche en el estadio Monumental, del barrio capitalino de Núñez, y el motivo esgrimido por los organizadores fue "fallas técnicas en uno de los aviones que transportaban los equipos para completar la puesta del show".
La gira "Sticky & Sweet Tour" por Latinoamérica se inició el último fin de semana en México con dos shows en el Foro Sol de México, y en su traslado a Buenos Aires se produjeron inconvenientes que provocaron modificaciones. Las entradas para ayer son válidas para hoy y las de mañana lo serán para el lunes. Y las del domingo servirán ese día.