Jueves 17 de Junio de 2010
Desprendía cada frase con cierta dosis de consternación. La rigidez en su tono de voz lo decía todo. Luciano Figueroa no ocultó su malestar e impotencia por la delicada situación que azota a Central. "Estoy mal. Tratando de asimilar todo lo que pasó. Será duro y difícil de superar, pero hay que tener en claro que ya está", fue la primera expresión a modo de confesión que formuló Lucho, mientras se mantenía firme como una vara en su camioneta. "Sólo mi familia sabe del sufrimiento que siento", destacó el goleador, quien a su vez intentó comparar el vacío que lo envuelve con la pérdida que sufrió cuando su hermano Martín falleció hace un tiempo atrás.
"Ahora sólo pienso en entrenar y en ponerme bien. Tratamos de ponerle el pecho a una situación que sabíamos que iba a ser difícil, y nos salió mal. Central es un club grande y no merece estar en la B Nacional. Hay que trabajar para ascender lo más rápido posible", acotó el delantero.
—¿Hiciste algún balance o au tocrítica, sobre todo de tu estadía en el club?
—Sí. Vine a tratar de ayudar en algo que era difícil de sacar adelante y no lo logré. Como en un momento las cosas me salieron bien, ya que jugué, salí goleador y hasta habíamos zafado del descenso, en esta me fue mal porque no logramos el objetivo de evitarlo.
—¿De quién fue la máxima responsabilidad, dirigentes o jugadores?
—De todos. Pero dentro de la cancha no demostramos ni pudimos sacar a Central adelante. También escuché cosas que duelen, pero trato de no quedarme con eso. Prefiero mirar hacia adelante.
—¿Qué fue lo que más te molestó de todo lo que se dijo, en especial de vos?
—Se comentaron muchas cosas que no me dan ni ganas de recordarlas o hablarlas. Pero por ejemplo se llegó a decir que con mi papá le armábamos el equipo a Leo (Madelón). Y eso es una locura. Hay cosas que le venden a la gente que son inciertas y hacen muy mal.
—¿Cómo notaste al grupo en general?
—Golpeado y muy dolido por lo que nos pasó. El ánimo está por el piso, pero hay que empezar a ponerse bien para poder sacar esto adelante.
—¿La incertidumbre política que reina en el club repercutió en el plantel?
—Tratamos de no meternos en política. La idea es ponernos bien físicamente porque nos espera un torneo que no será para nada fácil. Y habrá que sacar a Central de esta situación porque es muy grande para estar en la B Nacional. Tenemos en claro que debemos devolverlo a la A lo más pronto posible.
Quiere quedarse
"La prioridad la tiene Central. Tengo ganas de quedarme, pero hasta que no asuma el nuevo presidente no se puede hablar de nada", remarcó Lucho sobre su situación. Y mientras espera dice que "lo único que quiero es entrenar y ponerme lo mejor posible. En estos momentos no pienso en mi contrato". Asimismo, apuesta a que "se arme un buen equipo para ascender este mismo año".
Pedido de disculpas
Luciano Figueroa también se refirió al dolor que siente la masa auriazul tras sentir en carne viva el descenso: “Están sufriendo por algo que no pudimos levantar. Intentamos revertir una situación que venía de dos años y no lo conseguimos. Las disculpas hacia ellos siempre estarán porque estuvieron en todo momento”, sostuvo con resignación, para remarcar que “la mayoría del plantel que terminó jugando es hincha de Central, aunque a mí no me gusta vender humo ni decir que soy hincha. Sólo digo que me tocó defender la camiseta en un mal momento. Y lo que pasó nos duele mucho”.