Miércoles 17 de Abril de 2013
Al Gordo Ema lo velaron ayer en su casa de la barriada de San Cayetano, en la zona genéricamente conocida como barrio Godoy, en el oeste rosarino. El lunes por la noche el muchacho de 22 años regresaba a su barrio en su Chevrolet Astra negro luego de visitar a sus suegros en Empalme Graneros cuando en el cruce de Provincias Unidas y Sorrento se tropezó con un joven de la generación nueve milímetros con el que mantenía un viejo rencor barrial. Cuando el Gordo, como conocían a Luis Emanuel Zalazar, aminoró la marcha de su auto para afrontar el cruce de caminos una moto se le puso a la par y quien iba como acompañante gatilló una pistola contra el auto. En el Astra negro viajaban otras tres personas, entre ellos un bebé de 2 años.
Zalazar recibió dos impactos: uno le atravesó el brazo y se le incrustó por debajo de la axila izquierda, y el otro le perforó el abdomen, sobre el mismo lado. Agonizante, logró estacionar el auto y se desvaneció. Murió en el asiento del conductor.
Ema tenía tres hijos. El menor de ellos, de 2 años, recibió el roce de uno de los proyectiles en un brazo. El bebé viajaba en la parte trasera del auto junto a Milena A., de 16 años, quien lo cuidaba y resultó ilesa. Por su parte, Jeremías Gabriel F., un amigo de Zalazar de 17 años que iba en el asiento del acompañante, recibió un plomo que lo hirió en el muslo izquierdo.
Con la nueve. Vendedor de autos y motos usadas, por estos días Zalazar vivía en Julio Vanzo al 7700 (la prolongación de Amenábar al oeste de la Circunvalación). Padre de dos nenas y un varón, en Empalme Graneros tenía a sus parientes políticos.
"Ema había tenido algunos cruces con el Gordo Brian y por eso había dejado de venir para el barrio, para no tener quilombos. Volvió a venir hace poco más de una semana. Con Brian eran amigos hasta hace un par de años, pero después el otro se cruzó de vereda y... viste cómo es cuando alguien se cambia de vereda... te sale con cualquier cosa en cualquier momento", explicó un pariente del hombre asesinado.
Balas. "El problema en Empalme, como en muchos otros lugares, son estos pibes que andan con una (pistola) nueve milímetros en la cintura y se creen inmortales. Lo que pasa es que después se les corta la nafta y ahí se termina todo", indicó uno de los familiares de la víctima.
El lunes a la tarde Zalazar fue en su auto hasta la casa de sus suegros en inmediaciones de Campbell y Génova, en lo que históricamente se conoció como "el zanjón". Al terminar la visita, poco después de las 19.30, él subió en el asiento del conductor del Astra negro, mientras Jeremías lo hizo en el del acompañante y Milena con el bebé se ubicaron atrás.
El Chevrolet salió de Empalme, tomó por Génova hacia el oeste y en el primer semáforo dobló por Provincias Unidas hacia el norte. Al llegar al cruce con Sorrento, en el límite de Empalme con el barrio Municipal, Zalazar disminuyó la marcha frente al Bosque de los Constituyentes para tomar hacia la zona de Alberdi. Cuando el Astra aminoró la marcha, una moto gris —podría ser una Honda Falcon 400— se le puso a la par y quien iba como acompañante comenzó a disparar haciendo foco en el conductor.
El tirador abrió fuego entre cuatro y cinco veces. La secuencia duró segundos. Dos balazos atravesaron el vidrio polarizado de la ventanilla del conductor. Otro impactó en el parabrisas, a la altura del volante, y el pecho del conductor, quien quedó agonizante.
Uno de los proyectiles rozó el brazo del bebé y otro —o quizás el mismo que atravesó el cuerpo de Zalazar— hirió en el muslo izquierdo a Jeremías. La moto se esfumó entre el tránsito, como muchos de los ocasionales testigos. La zona en la que ocurrió el ataque es un descampado y las viviendas más cercanas están ubicadas a poco más de cien metros.
¿Quien lo mató? Tanto los familiares como fuentes allegadas a la pesquisa en manos de la jueza de Instrucción Raquel Cosgaya coincidían ayer en que uno de los apuntados por el crimen era el Gordo Brian.
Este muchacho sería hermano de Kevin Ezequiel Tolosa, un pibe de 16 años asesinado de un balazo el 3 de abril frente a una casa de Cullen al 900 bis. Por ese crimen los pesquisas establecieron que los agresores serían dos jóvenes apodados "Dani" y "El Gordo", aunque hasta el momento no habían sido ubicados.
Sin embargo, ante la vinculación que hicieron los pesquisas entre el asesinato de Tolosa y el de Zalazar consignada en la edición de ayer de LaCapital, la familia de Kevin Tolosa se comunicó con la sección Policiales y la negaron con desesperación. Dijeron que las familias eran amigas y que se conocían por haber vivido en barrio Parque Casas.
Una familia desesperada
“Nos provoca desesperación que alguien diga que el asesinato de Emanuel Zalazar fue una venganza por el asesinato de mi hijo Kevin Tolosa. Es una locura. Conocemos a la familia de Ema”, sostuvo ayer a este diario Oscar Tolosa.
Las madres de Kevin Tolosa y de Emanuel Salazar crecieron juntas como vecinas en el barrio Parque Casas. “Yo le alquilaba una casa a la madre de Emanuel”, murmuraba ayer Oscar, un albañil que no supera el agobio por la muerte a balazos de su hijo hace 14 días y que ahora se siente expuesto a una venganza.
“Es terrible que se nos vincule con lo que le pasó a Emanuel”, expresó por su parte Elena, una tía de Kevin. “Queremos que Roxana, la mamá de Emanuel, pueda saber que nadie de nuestra familia tiene relación con esta tragedia. A Ema lo conocemos de chiquito. Por favor que nadie se confunda”, agregó la mujer.