Los trámites en Tribunales
El particular que concurre de mañana a los Tribunales provinciales para firmar un poder ante un secretario tiene que armarse de paciencia y disponerse a peregrinar por las cuatro cuadras del tercer piso, hasta dar con la oficina donde lo atenderán, ya que van rotando semanalmente de secretaría en secretaría de las distintas cámaras y fueros que no son de conocimiento del común de la gente.

Jueves 15 de Abril de 2010

El particular que concurre de mañana a los Tribunales provinciales para firmar un poder ante un secretario tiene que armarse de paciencia y disponerse a peregrinar por las cuatro cuadras del tercer piso, hasta dar con la oficina donde lo atenderán, ya que van rotando semanalmente de secretaría en secretaría de las distintas cámaras y fueros que no son de conocimiento del común de la gente. Estos suman alrededor de cien personas por día hábil. Si a ellos se agregan los setenta particulares que diariamente suben al mismo tercer piso a los fines de legalizar firmas de funcionarios (que en su mayoría llegan a la secretaría respectiva sin haber hecho la reposición fiscal correspondiente, por lo que tienen que descender al banco que está en planta baja y volver a subir), tenemos que además de no contemplarse en absoluto la pérdida de tiempo que significa para el justiciable, se está haciendo un innecesario desgaste de los ascensores, que no hace mucho fueron renovados y que costará un dineral. Sería mucho más racional si tales trámites se efectuaran en la misma oficina que está habilitada en planta baja para las certificaciones y la firma de poderes, como se hace de tarde. ¿Quién es el genio que planifica estas cuestiones en Tribunales?

Jorge Bustos,

DNI 6.072.052