Los Stones volvieron a demostrar que son unos rockeros inagotables
El grupo regresó a los escenarios con un extenso y emotivo show en el O2 Arena de Londres. La banda festejó 50 años de carrera con invitados como Bill Wyman, Mick Taylor y Jeff Beck.

Martes 27 de Noviembre de 2012

Londres.— Y finalmente regresaron con gloria. El domingo por la noche, en Londres, los Rolling Stones desataron el delirio de cerca de 20.000 fans, en un concierto que marcó su vuelta a los escenarios tras cinco años de ausencia. Los Stones, cuyos integrantes rozan los 70 años, consiguieron abarrotar el O2 Arena de Londres en el arranque de la mini gira "50 And Counting", que ha despertado una enorme expectativa al coincidir con el 50º aniversario del grupo.

La banda no mostró señales de desgaste, salvo el visible envejecimiento de sus integrantes. El líder y cantante, Mick Jagger, se contoneó y se desplazó con agilidad por el escenario durante dos horas y media. El vocalista lucía delgado, con un excelente estado físico, y su voz sonaba impecable. Keith Richards y Ronnie Wood repitieron esa dupla de guitarras inigualable, mientras que Charlie Watts aportó la excelencia rítmica detrás de los parches.

Clásicos y otras gemas. La noche comenzó con un video que incluía testimonios de algunos admiradores famosos de la banda, como Elton John, Nick Cave, Pete Townshend, Iggy Pop, Angus Young y Johnny Depp. El concierto arrancó nada menos que con "I Wanna Be Your Man", el tema de los Beatles que los Stones también grabaron como single a principios de los 60. Luego el grupo repasó sus grandes clásicos y otras gemas, concentrándose sobre todo en las décadas del 60 y 70. Así se pudieron escuchar excelentes versiones de "Get Off Of My Cloud", "It's All Over Now", "Paint It Black" y "Gimme Shelter".

Discos brillantes como "Sticky Fingers" y "Exile On Main Street" estuvieron representados por canciones como "Wild Horses", "All Down The Line", "Happy" y "Tumbling Dice". De los años 90 sólo interpretaron "Out Of Control", uno de los mejores temas de "Bridges To Babylon". Y también hubo espacio para los dos temas nuevos que recientemente aparecieron en el compilado "Grrr!": la guitarrera "Doom And Gloom" y la setentera "One More Shot". Para los tramos finales los Stones optaron por descargar todos los pesos pesados: "Miss You", "Start Me Up", "Brown Sugar", "Sympathy For The Devil", "You Can't Always Get What You Want" (con un gran coro incluído) y "Jumping Jack Flash". En total interpretaron 23 temas.

Los momentos más emotivos de la noche se vivieron cuando los ex Stones Bill Wyman y Mick Taylor se subieron al escenario para acompañar al grupo. El bajista, que abandonó la banda en 1993, tocó en "It's Only Rock And Roll" y en "Honky Tonk Women", mientras que el brillante guitarrista de blues participó en una extensa versión de "Midnight Rambler". También hubo otros invitados especiales: la cantante estadounidense Mary J.Blige se lució en "Gimme Shelter" y el legendario guitarrista británico Jeff Beck acompañó en el cover de "I'm Going Down".

Jagger, que en todo momento desplegó su habitual carisma, paró de cantar para agradecer la lealtad de los admiradores de la banda. "Es maravilloso que estemos todavía haciendo esto, y es maravilloso que continúen comprando nuestros discos y viniendo a nuestros espectáculos", dijo el cantante. "Gracias, gracias, gracias", remató. Keith Richards, cuya supervivencia sorprendió a muchos que pensaron que sucumbiría a las drogas y el alcohol, fue más contundente: "Lo logramos", dijo. "Estoy feliz de verlos. Estoy feliz de verlos a todos", exclamó.

Sin explosiones. Si bien la puesta fue impecable, el escenario parecía pequeño comparado con los de sus otras giras. La escenografía exhibía una enorme lengua en dorado y una única pasarela en semicírculo que era acompañada por otras dos a cada lado. Esta vez no hubo fuegos artificiales ni bombas de estruendo. Los Stones basaron el show en el tremendo poderío de su música.

En la lista de invitados VIP figuraban la modelo Kate Moss y músicos como Liam Gallagher y Pete Townshend. También estaban presentes varios de los hijos de Charlie Watts, Bill Wyman, Keith Richards, Ronnie Wood y Mick Jagger.

La minigira de los Rolling continuará este jueves en el mismo lugar. Después tocarán en el Barclays Center de Brooklyn, Nueva York, el 8 de diciembre y el 13, y el 15 darán el último show en el Prudential Center de Newark, en Nueva Jersey. La revista Billboard publicó en agosto que los Stones ingresarían 25 millones de dólares por los cuatro conciertos iniciales de la gira, antes de que anunciaran el del 8 de diciembre. Los rumores indican que el año que viene el grupo tiene planeado un tour más extenso. También hay versiones que afirman que la banda podría editar un nuevo álbum de estudio.

"Nada baratos"

En un momento del show, Mick Jagger se dirigió al público y preguntó: “¿Todo el mundo está bien ahí en los asientos baratos? Aunque no son nada baratos, ¿verdad?”, ironizó. La gente pagó entre 106 y 950 libras (130 y 1.174 euros) para ver a los Stones. El precio de las entradas en la reventa alcanzó los 15.000 euros.