Los expedientes Miguenz

Jueves 23 de Mayo de 2013

La causa Tognoli se transformó en un partida de póquer entre especialistas desde que Página/12 ventiló el 19 de octubre de 2012 una investigación de la Policía de Seguridad Aeroportuaria sobre una supuesta red narco con protección policial. Desde ese momento cada medida judicial tuvo una interpretación en el campo jurídico y su correlato en la política. Entonces se comenzó a hablar de la "causa Miguenz" como si se tratara de un genérico, mientras los defensores de los imputados se quejaban por desconocer el contenido del mencionado expediente.

Esa causa se inició en 2009 cuando la PSA, bajo la tutela del juez Vera Barros, comenzó a investigar un circuito de venta de drogas en la que terminó detenido el hombre de Venado Tuerto que le prestó su nombre al caso. En junio de 2010 la misma PSA realizó cinco allanamientos, entre ellos en el domicilio de Miguenz y la casa de Ascaíni, en Villa Cañás, donde incautaron dos computadoras y un par de celulares. A esa altura de la pesquisa, Ascaíni había presentado un hábeas corpus en el que denunciaba que distintos autos lo perseguían. Todos los detenidos fueron liberados. En ese momento Tognoli estaba a cargo de la ex Drogas Peligrosas.

Seis meses después, el abogado que patrocinaba a Ascaíni solicitó al juez un certificado sobre el estado de la causa y se le informó que su cliente no estaba imputado. Sin embargo la PSA realizó nuevas escuchas telefónicas y así surgió que era amparado por la policía. Por eso la fiscal subrogante Liliana Betiollo requirió dos veces la detención de Tognoli, entonces jefe de la policía. La primera, en septiembre, fue denegada por el juez Bailaque. La segunda, el 19 de octubre, terminó con el jefe tras las rejas.