Domingo 11 de Diciembre de 2011
Lisboa. — Las calles céntricas de Lisboa suelen relucir en las épocas de Navidad, pero este año la ciudad ha quitado luces y adornos callejeros en el nuevo panorama de austeridad que domina el Viejo Continente. La austeridad ha quedado reflejada especialmente en la Europa meridional, la más afectada por la crisis económica en la eurozona, y tanto en Atenas como Madrid han reducido sus luminarias para ahorrar gastos. En Lisboa, el concejo municipal portugués ha reducido su presupuesto para estas navidades a 150.000 euros (200.000 dólares) de los 850.000 euros (1.150.000 dólares) que gastó el año pasado.
La frugalidad ha fomentado el ingenio de la gente. Los artistas invitados a embellecer las calles de la capital portuguesa han colgado paraguas multicolores con luces intermitentes en la concurrida Plaza Chile. En el resto de la ciudad, los transeúntes reciben adornos de solapa iluminados. "Con presupuestos más rudimentarios y menores, hemos ofrecido algo diferente para que sonría la gente", dijo Catarina Pestana, que diseñó las luces del paraguas.
En Portugal, las autoridades no solamente han reducido las decoraciones y luces navideñas: El gobierno decidió además retener la mitad de las mayoría de las bonificaciones anuales navideñas que entregaba a los funcionarios públicos para ayudar a pagar la enorme deuda soberana del país.
En Atenas, la capital de Grecia donde ocurrieron mortíferos desórdenes callejeros en protesta contra las duras medidas de austeridad del gobierno, las autoridades se vieron forzadas a reducir también sus fastuosos gastos de años anteriores.
El gobierno municipal sostiene que sus gastos con motivo de Navidad y Año Nuevo serán un décimo de los de 2010, unos 200.000 euros (270.000 dólares), el mismo monto que desembolsó el anterior gobierno heleno en el principal árbol de Navidad, incendiado durante los violentos desórdenes de diciembre de 2008.