Sábado 07 de Enero de 2012
Los cristianos ortodoxos de países como Grecia, Chipre, Bulgaria o Rusia celebraron ayer con un salto al agua el bautizo de Jesucristo por San Juan Bautista y la aparición del Espíritu Santo, la Epifanía, con un rito con el que también se pretende alejar a los malos espíritus.
En Rusia, las celebraciones (que duran hasta hoy) se iniciaron con un llamamiento del patriarca Kiril I a una mayor libertad religiosa en Cercano Oriente.
La diferencia de las fechas de la celebración respecto de las festividades católicas está motivada por el uso del calendario juliano, que establece una variación de casi dos semanas.
En Grecia, las procesiones se celebraron pese a un fuerte viento de tormenta, pero el agua en la que se bañaron los fieles no estaba demasiado fría, a entre 13 y 16 grados, informó la oficina de meteorología.
En Bulgaria, los participantes en el rito sacaron del agua la cruz que se suele lanzar a un río o lago tras la misa. Unos 200 hombres bailaron después de saltar al río Tundscha, en la ciudad de Kalofer, en el centro del país, donde es tradicional ese baile "helado", informó la radio estatal en Sofía.
Para los ortodoxos búlgaros, el bautizo de Jesucristo por San Juan Bautista es la tercera fiesta más importante después de Semana Santa y Navidad.
También en Grecia, sacerdotes y creyentes se dirigieron en procesión tras la misa del día al agua más cercana, ya fuera el mar, un lago o una cascada, donde los sacerdotes lanzaron una cruz, que simboliza el bautizo de Jesús.
También se liberaron palomas que simbolizan el Espíritu Santo que según el Nuevo Testamento apareció entonces tas el bautismo. Al mismo tiempo, cientos de hombres y algunas mujeres se lanzaron al agua. El que primero encuentra la cruz tendrá suerte y salud para el nuevo año, según la tradición.
La costumbre está asociada a tradiciones tanto cristianas como paganas. Según la tradición chipriota y griega, los malos espíritus llegan a la Tierra en los últimos días de septiembre porque el niño Jesús aún no ha nacido. Después de su nacimiento, hasta que es bautizado, la gente puede caer en la oscuridad.
Pero los malos espíritus son expulsados el 6 de enero, tras la bendición y "limpieza" de las aguas mediante la cruz y las oraciones. (DPA)