"Los chicos quedaron muy mal"

Sábado 08 de Noviembre de 2008

Quien más sufrió la ira de los asaltantes fue Juan Barrios, el esposo de María Elena. "Lo tiraron al piso y le pegaron patadas en todo el cuerpo y culatazos. Todo eso delante de los nenes. Hasta que uno de los ladrones le dijo a otro: «Dale, matalo». Y mis chicos lloraban mucho y gritaban. Entonces otro de los delincuentes los paró en seco y dijo: «No le hagás nada porque yo tengo un hijo de esa edad (señalando al pibito de 6 años)", recordó la mujer.

Según dijeron las víctimas, los maleantes llevaban "dos armas cada uno" y actuaron a cara descubierta, sin inhibiciones. Al menos dos de ellos empuñaban poderosos pistolones. Tenían entre 17 y 30 años. Sólo uno daba las órdenes y dos estaban sumamente nerviosos. "Parecían drogados. Estaban muy excitados y violentos", contó María Elena.

En tanto Zulma, la esposa de Walter Gramajo, relató uno de los momentos más dramáticos vividos durante el atraco: "Uno de los ladrones le apoyó el pistolón en la cabeza a mi hijo de 3 años. Mi marido me gritaba para que abriera la puerta porque le iban a volar la cabeza al nene. Y ahora los chicos quedaron muy mal con todo esto. No quieren estar solos y tienen miedo", explicó la mujer.