Lo torturan hasta la muerte en supuesto robo
Zenón Araujo tenía 56 años y era primo del intendente de esa localidad, Luis Alfredo Araujo. El miércoles fue asesinado por una banda armada que invadió el complejo de cabañas del que era dueño, en las afueras de la localidad. Lo mataron tras una maratónica sesión de torturas.

Domingo 09 de Noviembre de 2008

Misiones.— Zenón Araujo tenía 56 años y era primo del intendente de esa localidad, Luis Alfredo Araujo. El miércoles fue asesinado por una banda armada que invadió el complejo de cabañas del que era dueño, en las afueras de la localidad. Lo mataron tras una maratónica sesión de torturas.

De acuerdo a lo informado por el diario El Territorio de Posadas, la autopsia estableció que Araujo murió "por sofocación" y los investigadores sospechan que fue sometido al "submarino seco" (tortura que consiste en tapar el rostro con una bolsa plástica dejando a la persona sin oxígeno hasta que el corazón entra en paro traumático). Asimismo, el examen forense determinó que la víctima tenía heridas de picana eléctrica en manos, glúteos y genitales, además de lesiones cortantes en el cuerpo.

La secuencia. Ocho hombres vestidos como integrantes de Gendarmería Nacional llegaron al complejo "Cabañas del Bosque", en el kilómetro 1.442 de la ruta nacional 12. Portaban armas de grueso calibre, estaban encapuchados y seis de ellos ingresaron al lugar mientras otros dos quedaron de campanas.

Siguiendo la voz de un líder que "tenía acento porteño", fueron a la cabaña donde habitaba Araujo, quien estaba acompañado por su esposa, su hijo Leandro, de 24 años, su nuera y otras tres personas. Todos fueron esposados y primero los maleantes se llevaron al joven a otro lugar donde lo golpearon, picanearon y cortajearon hasta que lo llevaron nuevamente con su familia. Tras ello se llevaron a Zenón y la historia se repitió, aunque con trágico final.

Leandro dijo en su denuncia que los maleantes no dejaron de preguntar por el dinero y un portavoz policial confió que habrían pedido entre 300 mil y un millón de pesos.

Tras la muerte de Araujo, la gavilla huyó del lugar en dos autos llevándose unos 700 pesos y dos celulares, un botín muy pobre para semejante hecho.

Recién en horas de la madrugada del jueves una de las víctimas pudo liberarse de las esposas y salir en busca de ayuda. Fue a las 4.30 que se encontró el cadáver del dueño del complejo, aún con una bolsa plástica en su cabeza.

Más allá de la hipótesis del robo, los pesquisas no dejan de tener en cuenta que la víctima era primo del jefe comunal del pueblo, Luis Alfredo Araujo, y éste tiene un hermano y un sobrino encarcelados y condenados por narcotráfico.