Lo quisieron identificar, se resistió a los tiros y terminó malherido
Un chico de 18 años estaba internado anoche en el hospital Provincial después de haber recibido tres disparos y un culatazo en la cabeza a manos de policías. En tanto, uno de los agentes...

Viernes 11 de Octubre de 2013

Un chico de 18 años estaba internado anoche en el hospital Provincial después de haber recibido tres disparos y un culatazo en la cabeza a manos de policías. En tanto, uno de los agentes que quiso identificarlo salvó su vida de milagro cuando un proyectil lo alcanzó en el chaleco antibalas que llevaba puesto. El caso, oscuro en varios aspectos, es investigado por la comisaría 11ª y la División Judicial de la Unidad Regional II.

Todo ocurrió a las 14.30 de ayer frente a la torre 5E de avenida Grandoli al 5000, en el barrio Municipal. Según fuentes oficiales, dos agentes de la Sección Seguridad Personal vestidos de civil, uno de ellos con un chaleco antibalas, y a bordo de un auto sin identificación policial, "estaban haciendo trabajos de inteligencia" y pretendieron identificar a dos jóvenes que se encontraban a bordo de una moto sin patente.

Tiroteo. "Los policías se acercaron a los muchachos que estaban en una Motomel de 110 centímetros cúbicos color negro, pero los pibes intentaron escapar a toda velocidad y el que iba de acompañante empezó a disparar. Uno de los proyectiles dio en el chaleco antibalas que tenía uno de los agentes, a la altura de la tetilla izquierda, dejándole la muesca del plomo", agregaron los voceros.

El ataque fue repelido por los agentes y el joven que iba de acompañante en la moto cayó malherido al ser alcanzado por tres disparos: uno en el abdomen, otro en el glúteo y el último en una pierna. Por eso fue llevado al hospital Gamen de Villa Gobernador Gálvez, donde lo sometieron a las curaciones de rigor y lo identificaron como Juan Manuel A., de 18 años y apodado "Juanchi", quien no tendría antecedentes penales.

Según los vecinos de la barriada, "Juanchi andaba tirando tiros desde hacía varios días contra los pibes chiquitos del barrio porque le habían robado una gorra y entonces los amenazaba a todos con un arma. Le tenían terror", comentaron.

A esa historia se sumó más tarde la que contaron los familiares de Juanchi, quienes afirmaron a este diario que el pibe "nunca anduvo en nada raro" y que tras el episodio, los policías "lo sacaron del hospital Gamen sin que le dieran el alta médica y lo llevaron de prepo a la seccional 11ª en una camioneta".

En ese trayecto, afirmaron allegados a Juanchi, "le pegaron un culatazo que le partió la cabeza". Por eso, desde la comisaría llamaron al Sies y una ambulancia terminó trasladándolo al hospital Provincial, donde estaba internado anoche fuera de peligro y bajo custodia policial.