Lo matan de un disparo durante un cumpleaños
Un hombre de 41 años fue asesinado en una casa de Villa Gobernador Gálvez por un motociclista que arribó a la propiedad y le disparó cinco balazos. En medio de la balacera, una hermana de la víctima salvó su vida de milagro: un proyectil le rozó la cabeza. Los investigadores presumen que la motivación del ataque es una venganza. Los autores del hecho están identificados.

Lunes 07 de Diciembre de 2009

Un hombre de 41 años fue asesinado en una casa de Villa Gobernador Gálvez por un motociclista que arribó a la propiedad y le disparó cinco balazos. En medio de la balacera, una hermana de la víctima salvó su vida de milagro: un proyectil le rozó la cabeza. Los investigadores presumen que la motivación del ataque es una venganza. Los autores del hecho están identificados.
  Antonio Giménez, de 41 años, recibió un proyectil mortal durante el festejo de un cumpleaños en una casa situada de Lavalle al 400, de Villa Gobernador Gálvez. Cerca de las 5.30 de ayer el hombre estaba reunido con varios familiares, entre ellos su hermana Mónica Jaime, de 31 años. En ese momento dos hombres llegaron a la vivienda en una moto. Un vocero indicó que la casa tiene un comedor que se conecta con la calle y un patio delantero. Al parecer, quienes participaban de la reunión estaban en el fondo de la propiedad y la puerta principal no estaba cerrada con llave.

Cinco tiros. Entonces, uno de los recién llegados se bajó del rodado y se introdujo en la casa. Una vez adentro, cuando estuvo frente a Giménez, no vaciló. Extrajo un arma y abrió fuego. El atacante disparó cinco balazos y uno de los proyectiles atravesó el pecho de Giménez y perforó el corazón. El hombre se derrumbó malherido al suelo. Un familiar lo subió a un auto y lo llevó al Hospital Gamen, pero su vida se apagó en el camino. Giménez no fue la única víctima. En medio de la balacera, un tiro rozó la cabeza de Jaime. La mujer fue atendida en el Gamen y le dieron el alta.
  Tras el ataque, el agresor se trepó a la moto guiada por su cómplice y se esfumaron. Una fuente policial señaló que el hombre asesinado tenía antecedentes penales pero actualmente estaba alejado del mundo del delito, mientras que el agresor hacía tres meses que había salido de la cárcel de Coronda. En su prontuario, indicó, aparecen delitos contra la propiedad y las personas. “Esto fue un ajuste de cuentas. La víctima y el imputado tenían cuentas pendientes”, explicó, aunque no precisó los motivos de la disputa.
  En la escena del hecho, un familiar de Giménez les entregó a los agentes de la comisaría 25ª la punta de una ojiva que sería de una pistola calibre 9 milímetros “muy deformada”, explicó un vocero de la Brigada de Homicidios. A su vez, una fuente de la Jefatura rosarina indicó que los motociclistas que llegaron a la casa de Lavalle al 400 son dos hermanos “conocidos” en el mundo del hampa, quienes fueron identificados como Gustavo V. y Patito V.