Lo despiertan en plena madrugada y lo matan delante de su familia
Dos hombres armados irrumpieron en la casa de Fabio Hernán López y lo ejecutaron de cinco tiros ante la mirada de su esposa y su hijo.

Miércoles 10 de Abril de 2013

En horas de la madrugada de ayer, en una humilde vivienda de Pasaje 8 al 2200, un barrio de trabajadores de la zona sur de Villa Gobernador Gálvez, cinco tiros a quemarropa terminaron con la vida de Fabio Hernán López, conocido como El negro Fabio, un hombre de 26 años y con un prontuario abierto desde 2008 con una causa por portación de armas.

Según pudieron reconstruir los pesquisas a partir de las declaraciones de la familia de López, a las 4 de la mañana llegaron hasta la humilde vivienda y a bordo de una camioneta tipo 4x4 dos hombres armados, vestidos con ropas oscuras y cubriendo sus cabezas con pasamontañas. Al entrar, recordaron los allegados de la víctima, lo hicieron gritando: "Policía, policía, quietos" y empleando la fuerza.

A esa hora el hombre dormía junto a su mujer, Jesica M., de 26 años, y el hijo del matrimonio. Al ser sorprendido por los intrusos con armas de fuego de grueso calibre, López sólo "pidió que no lo mataran", según la denuncia presentada en la comisaría 26ª por su mujer. Pero los visitantes, en una rápida acción, apartaron a la mujer y al pequeño de al lado de su padre y con la frialdad propia de los sicarios dispararon al menos cinco veces al cuerpo del dueño de casa.

Tras esa acción sin remordimientos los homicidas huyeron del lugar en el mismo vehículo en el que habían irrumpido en la zona, aparentemente una EcoSport de color gris, y disimulados en las sombras de la noche. Detrás de ellos dejaron los gritos desesperados de la mujer de López y de su hijo, confusos y shokeados en un ambiente donde sólo quedó el ruido de las detonaciones y el humo de las balas.

¿Ajuste? Jessica y su hijo fueron socorridos por algunos vecinos que llamaron a la policía y una ambulancia. Entonces López fue trasladado por un móvil del Servicio de Emergencia Sanitaria (SIES) al hospital Gamen de Villa Gobernador Gálvez, pero murió momentos antes de ingresar.

El muchacho tenía prontuario abierto en octubre de 2008 por portación de armas y su trabajo conocido era el de changarín de albañilería. Sin embargo, por el modo de ingresar de los matadores y la forma de la ejecución, las primeras hipótesis policiales se inclinaban a un típico ajuste de cuentas entre antiguos conocidos.

La investigación del crimen, por el cual hasta anoche no había sospechosos, quedó a cargo de la comisaría 26ª y la Brigada de Homicidios de la Unidad Regional II bajo la supervisión del juez de Instrucción en turno.